En la mañana del pasado miércoles 3 de marzo un grupo de familiares y amigos nos reunimos en la ciudad de Cárdenas frente a la casa donde nación el crítico, narrador y ensayista Rufo Caballero, para junto a su madre Nidia Mora develar una tarja conmemorativa. A continuación Afromodernidades reproduce el emotivo texto que, durante este homenaje, leyó el crítico Jorge Rivas:

Buenos días:

Vivir. Es ese el oficio más difícil y el más reparador. No el de crítico; no el de ensayista; no el de narrador. El oficio de aprender a vivir, en el cual puede que clasifique

Tales palabras me las expresó Rufo Caballero hace casi exactamente tres años, en febrero de 2010, a propósito de una entrevista que le hice con motivo de la publicación de su extraordinario libro sobre arte cubano titulado Agua bendita. Pero mi querido amigo, el enjundioso intelectual cubano, el que se enfrentó a todo tipo de amenazas e injurias por su honestidad y firmeza en el espinoso y agudo ejercicio de la crítica, apenas llegó a la mitad de ese fatigoso camino que es el de la vida, el de aprender a vivir, como dijo él mismo.

En menos de un mes se nos fue Rufo, el gran hombre, el gran intelectual, el gran revolucionario que afirmó: Nadie espere nunca de mí un gesto que lastime a Cuba. Nadie. Soy crítico, muy crítico, la complacencia me cuesta; pero por mis venas anda Cuba, con sus aciertos, con sus torpezas, con su arte.

Palabras de Jorge Rivas en el homenaje a Rufo Caballero.docx

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