Archive for 21 julio 2015

Afromodernidades

¿UN FANTASMA EN EL CARIBE?: MUERTE Y RESURRECCIÓN DE FRANTZ FANON EN CUARENTA AÑOS DE LECTURAS CUBANAS.

Por Roberto Zurbano

Mi última oración: ¡Oh, cuerpo mío, haz de mí, siempre, un hombre que

interrogue!

(Fanon en Piel negra, máscara blanca)

Fue un pensador radical y un pensamiento crítico tan vertical no suele nombrarse en tiempos de consenso y conservadurismo. Sin embargo, es imposible silenciarlo, pues es muy difícil aplacar la rabia consciente, la confirmación histórica del odio personal y colectivo contra una comunidad que sentimos discriminada y el descubrimiento de una humillación estructurada, modernizada y siempre excluyente con los mismos capitales con que engordan las ideas racistas, coloniales, capitalistas y de las nuevas clases aun inclasificables que prosperan con el sufrimiento y la explotación ajenas, convirtiendo la vida de la mayoría de los seres humanos en materia prima de su felicidad y sus sofisticadas maquinarias de exclusión. Es decir, condenándonos, a la pobreza, la discriminación, la sumisión y otros horrores modernos.

Las ideas de Frantz Fanon todavía se consideran, desde la percepción de un pensamiento único, eurocéntrico e imperial, ideas despiadadas, irracionales y violentas ante esa ideología colonial que, históricamente, ha sabido justificar violaciones, maltrato, esclavización, sexismo, racismo y explotación de millones de mujeres y hombres a través de una orgánica cultura del poder; es decir, mediante la religión, las leyes, la tecnología, la política, la economía y todo imaginario posible, dispuesto a reducir cada subjetividad opuesta a dicho poder.

Frantz Fanon pertenece a esa casta de pensadores negros anticoloniales y antirracistas que integran Toussaint Louverture, José Antonio Aponte, Antonin Firmin, Antonio Maceo, Marcus Garvey, Sylvestre Williams, W.E.B Du Bois, C. L. R. James, Walter Rodney, Eric Williams, Pedro Deschamps Chapeaux, Jeddy Chagan, Walterio Carbonel, Stokely Carmichael, Alfie Roberts, Maurice Bishop, Michel-Rolph Trouillot y otros muchos, quienes desde el Caribe supieron convertir sus biografías personales y familiares en actos de concientización y emancipación colectiva de los pueblos negros donde nacieron, desde esa posición marcada por la deshumanización aprendieron a denunciar el entramado racista de sus épocas y países respectivos, desde emplazamientos críticos, epistemologías insurgentes y propuestas políticas emancipatorias que configuran un amplio proyecto antirracista que atraviesa la sociedad caribeña desde la Revolución haitiana hasta hoy.

Un fantasma del Caribe Muerte y resurreccin de Frantz Fanon .doc

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Acaba de aparecer el volumen África de Juan F. Benemelis

Por Alberto Abreu Arcia

La editorial ZC editores acaba de publicar el volumen África del investigador cubano Juan F. Benemelis. Se trata de una obra monumental de más de setecientas páginas con una atrayente iconografía. En los treinta capítulos del libro Benemelis se adentra, desde una perspectiva decolonizadora, por los diferentes momentos culturales, raciales, lingüísticos, científicos, filosóficos, económicos y políticos por los que han atravesado los diferentes procesos formativos de las sociedades africanas, y abarca un itinerario histórico que va desde cinco mil años antes de nuestra era hasta la actualidad. Entre los nódulos históricos que recorre este libro están: los faraones, la civilización etíope, el África Romana, los cristianos, judíos y musulmanes, pasando por el Islam, el Imperio de Ghana, el encuentro afro-europeo, los Yorubas, hasta el hecho colonial, la africanidad, la lucha anit-colonial, Ghana y el Panafricanismos, entre otros.

Sobre la génesis de este volumen nos cuenta su autor en una nota aclaratoria: “Este libro es de una historia dramática, como la que relata su contenido. Este fue el primer libro sobre historia de África escrita por un cubano […] Luego, parte del texto lo presenté en el concurso de ensayo de la UNEAC en 1978, con el título de África: una interpretación histórica”. Pero lamentablemente a pesar de “que fue anunciado por radio y televisión el habérsele galardonado con el premio, en la entrega de los mismos, el entonces presidente de la UNEAC, Nicolás Guillén, me comunicó que en contra de su criterio y del presidente del jurado, Manuel Moreno Fraginals, se le había denegado el premio a este libro, por instrucción del entonces Ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos, y de la Sección de Cultura del Comité Central , por considerarlo un libro de contenido no marxista y que aupaba el racismo en el país”.

África, constituye una lectura imprescindible y está avalada no sólo por todos estos años de investigación sino también por el desempeño de su autor como diplomático en los años sesenta en este continente.

Afromodernidades

Acaba de aparecer el volumen África de Juan F. Benemelis

Por Alberto Abreu Arcia

La editorial ZC editores acaba de publicar el volumen África del investigador cubano Juan F. Benemelis. Se trata de una obra monumental de más de setecientas páginas con una atrayente iconografía. En los treinta capítulos del libro Benemelis se adentra, desde una perspectiva decolonizadora, por los diferentes momentos culturales, raciales, lingüísticos, científicos, filosóficos, económicos y políticos por los que han atravesado los diferentes procesos formativos de las sociedades africanas, y abarca un itinerario histórico que va desde cinco mil años antes de nuestra era hasta la actualidad. Entre los nódulos históricos que recorre este libro están: los faraones, la civilización etíope, el África Romana, los cristianos, judíos y musulmanes, pasando por el Islam, el Imperio de Ghana, el encuentro afro-europeo, los Yorubas, hasta el hecho colonial, la africanidad, la lucha anit-colonial, Ghana y el Panafricanismos, entre otros.

Sobre la génesis de este volumen nos cuenta su autor en una nota aclaratoria: “Este libro es de una historia dramática, como la que relata su contenido. Este fue el primer libro sobre historia de África escrita por un cubano […] Luego, parte del texto lo presenté en el concurso de ensayo de la UNEAC en 1978, con el título de África: una interpretación histórica”. Pero lamentablemente a pesar de “que fue anunciado por radio y televisión el habérsele galardonado con el premio, en la entrega de los mismos, el entonces presidente de la UNEAC, Nicolás Guillén, me comunicó que en contra de su criterio y del presidente del jurado, Manuel Moreno Fraginals, se le había denegado el premio a este libro, por instrucción del entonces Ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos, y de la Sección de Cultura del Comité Central , por considerarlo un libro de contenido no marxista y que aupaba el racismo en el país”.

África, constituye una lectura imprescindible y está avalada no sólo por todos estos años de investigación sino también por el desempeño de su autor como diplomático en los años sesenta en este continente.

Afromodernidades

Acaba de aparecer el volumen África de Juan F. Benemelis

Por Alberto Abreu Arcia

La editorial ZC editores acaba de publicar el volumen África del investigador cubano Juan F. Benemelis. Se trata de una obra monumental de más de setecientas páginas con una atrayente iconografía. En los treinta capítulos del libro Benemelis se adentra, desde una perspectiva decolonizadora, por los diferentes momentos culturales, raciales, lingüísticos, científicos, filosóficos, económicos y políticos por los que han atravesado los diferentes procesos formativos de las sociedades africanas, y abarca un itinerario histórico que va desde cinco mil años antes de nuestra era hasta la actualidad. Entre los nódulos históricos que recorre este libro están: los faraones, la civilización etíope, el África Romana, los cristianos, judíos y musulmanes, pasando por el Islam, el Imperio de Ghana, el encuentro afro-europeo, los Yorubas, hasta el hecho colonial, la africanidad, la lucha anit-colonial, Ghana y el Panafricanismos, entre otros.

Sobre la génesis de este volumen nos cuenta su autor en una nota aclaratoria: “Este libro es de una historia dramática, como la que relata su contenido. Este fue el primer libro sobre historia de África escrita por un cubano […] Luego, parte del texto lo presenté en el concurso de ensayo de la UNEAC en 1978, con el título de África: una interpretación histórica”. Pero lamentablemente a pesar de “que fue anunciado por radio y televisión el habérsele galardonado con el premio, en la entrega de los mismos, el entonces presidente de la UNEAC, Nicolás Guillén, me comunicó que en contra de su criterio y del presidente del jurado, Manuel Moreno Fraginals, se le había denegado el premio a este libro, por instrucción del entonces Ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos, y de la Sección de Cultura del Comité Central , por considerarlo un libro de contenido no marxista y que aupaba el racismo en el país”.

África, constituye una lectura imprescindible y está avalada no sólo por todos estos años de investigación sino también por el desempeño de su autor como diplomático en los años sesenta en este continente.

Afromodernidades

SER MUJER NEGRA LESBIANA[1]

Por Norma R. Guillard Limonta.

(Psicóloga Afrocubana, Feminista y Comunicadora. Miembro de la Sociedad Cubana de Psicología).

La poeta negra lesbiana Audre Lorde en uno de sus poemas nos dice:

Mujer

Sueño con un lugar entre tus pechos

Para construir mi casa como un refugio

Donde siembro

En tu cuerpo

Una cosecha infinita

Donde la roca más común

Es piedra de luna y ópalo ébano

Que da leche a todos mis deseos

Y tu noche cae sobre mí

Como una lluvia que nutre.

Si analizamos este poema podemos afirmar que el amor de las lesbianas es un amor igual que otro. Entonces, pregunto: ¿por qué costará tanto entender algo tan sencillo como el hecho de que el amor no entiende de género ni color?

La práctica erótica/sexual entre mujeres es una realidad que hasta hoy ha costado mucho aceptarla dada la imposición de la heterosexualidad obligatoria y eso, lógicamente, le impide a muchas personas reconocer la belleza y el verdadero poder implícitos en este tipo de relación.

El discurso y los mecanismos propios del poder heteronormativo caen como un gravamen, sobre los cuerpos y las mentes de las lesbianas llevando algunas al silencio y a otras a la lucha por la transformación de estas realidades tan difíciles.

El poder de la sociedad heterosexual no solo oprime a las lesbianas y a los demás homosexuales, sino también a todo lo que le parece diferente, como a las mujeres y a otras muchas clases de hombres que pasan a una condición subalterna, pero el acto autoreconocimiento de nuestro erotismo como lesbianas nos brinda energía para seguir adelante.

¿Qué significa ser lesbiana? Algunas de las respuestas a esta interrogante aparecen recogidas en el libro Sencillamente diferente de la psicóloga nicaragüense Mary Bolt González publicado en 1996. Bolt describe cómo se construye nuestra subjetividad, cuántas discriminaciones sufrimos y la violencia que padecemos.

Las respuestas más frecuentes que esta autora ofrece a la interrogante ¿Qué significa ser lesbiana? están relacionadas con el significado de considerarse igual que otras personas en cuanto a derechos. El hecho de identificarse como mujer, implica no sólo cultivar sentimientos de ayuda y solidaridad, sino que también supone compartir igual sensibilidad, emociones y expresiones de ternura, pero al mismo tiempo es mostrarse diferente ya que no nos regimos por muchos de los “valores”, estereotipos y “normas” que la sociedad establece. Es poder mostrar todas las potencialidades de la sexualidad, no cerrarse al mundo, vivir esa alegría, pero también tristezas por la incomprensión familiar y social, es también vivir la clandestinidad.

Respuestas parecidas ofrecieron esa misma pregunta las lesbianas cubanas del Grupo OREMI en La Habana. En sus repuestas se destacan los tópicos de la auto-violencia al tener que ocultarse de la familia, las dificultades con la vivienda para disfrutar su amor. Las entrevistadas negras apuntaron, además, una triple discriminación: por mujer, lesbiana y negra. Siempre con historias referidas a los traumas por su condición de lesbiana en la etapa de infancia, la adolescencia o adultez. La culpa, el miedo, la mutilación de sus vidas y la subestimación.

Pero también ser lesbiana es un acto de liberación de ciertos roles asignados a nivel mental, que trae un reajuste de la conciencia en el plano de lo que está permitido históricamente y lo que no o entre una exigencia social y el sí mismo. Al respecto Ochy Curiel apunta que esta toma de conciencia de las lesbianas de su propia imagen, pasa por un proceso complejo al no poder enmarcarse dentro de las identidades que la sociedad clasifica como femenino o masculino. De esta forma Curiel se enfrenta al criterio de quienes creen que ser lesbiana es solo mantener una relación sexual entre mujeres. En realidad es más que eso, es una posición política frente a la heterosexualidad obligatoria, es negarse a depender de los hombres sexual, emocional, económica y simbólicamente. (Curiel, 2003)

En este sentido Audre Lorde reflexiona diciendo: “[…] en aras del silencio, cada una de nosotras desvía la mirada de sus propios miedos […] miedo al desprecio, a la censura, a la condena, o al reconocimiento, al desafío, al aniquilamiento, pero también a la visibilidad que al final resulta muy necesaria”.

La práctica ha ido demostrando que las lesbianas, en comparación con los heterosexuales, son menos propensas a defender sus derechos y protección de justicia contra la violencia, el acoso y la discriminación, ya que no cuentan con el apoyo necesario por ser menos consideradas por las autoridades. A la hora de enfrentar estos desafíos su preferencia sexual sigue siendo una limitación. Recientemente he compartido la experiencia de una lesbiana joven, negra, muy femenina y profesionalmente reconocida, quien fue acosada y agredida por un hombre, el cual no le perdona que, siendo tan bonita, elija a una mujer como pareja. A pesar de la acusación por violencia y discriminación que ella presentó ante las autoridades, éste salió del juicio con una fianza. La respuesta inicial fue que ella tuvo la culpa por andar de mano con su pareja en la calle. Aunque la joven estableció una apelación judicial a la sanción, todavía hoy el tribunal sigue demorando sus conclusiones.

El ejemplo que acabo de exponer evidencia la manera en que el comportamiento social de la identidad hegemónica y heteronormativa, en la defensa de sus derechos sexuales y reproductivos, entorpece la búsqueda de justicia, protección y reparación del daño cometido. A ello hay que sumar los prejuicios raciales que les impide ver a las mujeres negras como sujetos políticos, que están en su derecho de mantener relaciones sexo-afectiva con quien mejor le parezca. Nuestra cotidianidad muestra cómo los hombres se siguen sintiendo con derechos a invadir la intimidad de las mujeres y obligarlas a aceptar actos en contra de su voluntad.

Estas realidades han obligado a algunas lesbianas a vivir su sexualidad en la clandestinidad, en una doble moral, casándose o teniendo hijos, en conflicto, en confusión, negando la existencia de lo que realmente la hace feliz y haciendo concesiones en su vida.

En Cuba estos hechos han sido sufridos por varias de mis entrevistadas. Me refiero no solo al rechazo de la sociedad sino también familiar. Una de ellas relató que a los 14 años se enamoró de una compañera de aula y le escribió una cartica que la maestra interceptó. Su mamá se enteró porque la mandaron a buscar de la escuela y la abofeteó en medio del aula y la expulsaron de la escuela. Su madre también la botó de la casa. Cuando intentó suicidarse la mandó para casa de su papá, que vivía en otra provincia y con el cual nunca había tenido relaciones. Este allí la vigilaba y la obligó a casarse con un amigo que tenía 50 años con el cual tuvo dos hijos. Fue una vida horrible. Sufrió una suma de violencias que hasta hoy la marcan.

A estas realidades agregamos las de la lesbiana negra que se asume como gay, que muestra roles y estereotipos masculino (butch) y que impone su virilidad como forma de conquistar, en la seducción, la poligamia, etc. Ella también enfrenta la violencia de las mujeres heterosexuales y mayor incomprensión en sentido general. Las acusaciones, y burlas de “negra marimacha” no le faltan. No pueden perdonar que estas mujeres negras sean libres, independientes. Se trata de valores o atributos no comprensibles para un sistema blanco hegemónico.

El desempeño social que, a través de la historia, les ha tocado a las mujeres negras han sido los de empleadas domésticas, prostitutas, de sometimiento, reconocidas socialmente como símbolo erótico. Si bien, dentro de nuestro sistema social, muchas tenemos una profesión se siguen haciendo transacciones a veces para apoyar la otra situación de pobreza que se arrastra. Esa desventaja social aun esta por compensar, a pesar de la participación que se ha tenido en las mejoras sociales que exhibimos hoy.

Si bien se le buscan soluciones generales, aún no se enfrenta como problemática racial y menos como movimiento feminista de apoyo.

[1] El presente texto es un fragmento de un ensayo mucho más amplio titulado: “Ser mujer negra, lesbiana, afrofeminista en Cuba, hoy” el cual fue leído por la autora en el coloquio: La nación que estamos imaginando (nuevas geografías de la racialidad negra), celebrado en el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo de Cárdenas los días 28 y 29 de mayo.

Afromodernidades

¿Qué repercusiones podría tener en Cuba la reciente decisión del Tribunal Supremo de EE.UU. de legalizar el matrimonio homosexual?

Por Alberto Abreu Arcia

Hace unos días un periodista y amigo, para más señas gay, me llamó por teléfono para conocer mis impresiones sobre el impacto que podría tener, entre nosotros, la reciente de determinación del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de declarar inconstitucionales las leyes que prohíben el matrimonio homosexual.

Desde luego, que el triunfo es un motivo de gran alegría y un hecho inspirador tanto para los activistas como para el movimiento LGBTI cubano. Ahora bien, reflexionar sobre la posible huella que este suceso podría dejar entre los activistas y el movimiento LGBTI cubano, supone una reflexión mucho más compleja, que debe tener en cuenta, sobre todo, lo que ha sido y es la historia de las luchas por los derechos de los colectivos homosexuales en Estados Unidos y en Cuba, pues ambos escenarios tienen sus memorias y lógicas propias.

Por ejemplo: la relación entre estado y sociedad civil en Estados Unidos es otra, es decir: responde a una cultura política de negociación liberal, la cual configura un tipo particular de organización y relación entre Estado y sociedad civil. Nosotr@s, como movimiento LGBTI, no contamos con las ventajas ni el empoderamiento económico, político ni los mecanismos institucionales de Estados Unidos. Nosotr@s no tuvimos Stonevall Inn (New York, 1969) ni un post Stonevall, tuvimos la UMAP, El Puente, el decenio gris como respuesta del nacionalismo heteronormativo a la voluntad del emergente discurso homosexual de izquierda por articular el deseo político con un universo de estéticas deseantes y descentradas .

No te digo esto a manera de lamento, ni nada por el estilo, pero son realidades que forman parte de una memoria, de fragmentaciones, silencios, retrocesos con los que hemos tenido que lidiar, y atrasan mucho. Tú mismo, al formular tu pregunta, para referirte al caso de Cuba has mencionado una palabra clave, que me parece estratégica: movimiento, no comunidad, creo que esta distinción dice mucho.

Otro hecho, sin dudas clave, es el campo de la teoría. Todavía carecemos de un pensamiento propio, adolecemos de cierta incapacidad para elaborar nuestras propias herramientas conceptuales, de ahí que casi siempre tenemos que importarla de paradigmas anglófonos, como estamos haciendo ahora con la teoría queer, y lo hacemos en medio de una fascinación acrítica, pues se trata de teorías elaboradas a partir realidades que no tienen nada que ver con la mariconería o la homosexualidad caribeña y tercermundista.

Sé que el matrimonio igualitario sigue siendo una de las grandes demandas del movimiento LGBTI cubano, a pesar de que algunos intelectuales opinen que es una institución burguesa y el principal enclave de las sociedades heterosexistas. Sin embargo, ya viste que en la finalizada Jornada contra la Homofobia, el CENESEX celebró en el Pabellón Cuba, “las uniones sagradas” donde participaron una veintena de activistas. Este hecho, más allá de su simbolismo, habla de expectativas humanas emancipadoras que pasan por las historias de vidas de cada uno/a de nostro/as.

No quiero llenarme de expectativas, ni mucho menos trazar falsos diagnósticos, sobre todo cuando otras ciudades y países de América Latina, con quienes compartimos una historia y estilos de vidas tan cercanos como Buenos Aires, Río Grande del Sur, el Distrito Federal y el Estado de Cohaila en México, Ecuador, por sólo citar algunos, han avanzado en este campo más que nosotr@s. Ya es tiempo de que aceptemos de una vez que nadie va regalarnos nada, que nuestro futuro tenemos que labrarlo con nuestras propias manos. En esto último, a mi modo de ver, reside el mayor impacto de este triunfo de la comunidad LGBTI estadounidense entre nosotr@s.