Afromodernidades

RED BARRIAL AFRODESCENDIENTE EN LA HABANA(CONTRA LA DISCRIMINACIÓN Y LA EXCLUSIÓN RACIAL).

¿QUIENES SOMOS?

La Articulación Regional Afrodescendiente en América Latina y El Caribe (ARAC), es un espacio político de coordinación y articulación integrada por activistas Afrodescendientes pertenecientes a redes de movimiento social y organizaciones no gubernamentales con una visión progresista y democrática de los países de América Latina y El Caribe, cuyo propósito es contribuir con una plataforma y agenda política regional e internacional que permita erradicar las diferentes asimetrías(étnico-raciales, de clase, género, sexualidad, generacionales, campo y ciudad, reconocimiento cultural y religioso) existentes en el desarrollo económico, social, cultural, político y socio ambiental regional, promoviendo mecanismos de integración, incidencia política y búsqueda de recursos que tiendan a la eliminación de las mismas.

A raíz de la configuración de esa agenda en nuestro país y de determinar desarrollar las articulaciones tomando en cuenta diversos ejes temáticos, que analicen los problemas de participación democrática, y asumiendo como continuidad los adoptados en las reuniones y encuentros que se sostuvieron, entre los que se encuentra el de Derechos y protagonismos de las mujeres, algunos Talleres de Transformación Integral Del Barrio, de los Consejos Populares: Balcón Arimao, La Ceiba, Buena Vista, CAI Los Ángeles, Jesús María, Zamora Coco Solo, y Especialistas del Instituto de Medicina Tropical (IPK) en La Ciudad Habana, y varios lider@s barriales, desde su formación como educador@s populares hemos instituido la Red Barrial Afrodescendiente en La Habana, como un proyecto basado en la justicia social y un compromiso ético sustentado en el respeto en relación con las ideas y acciones que nos proponemos desarrollar.

Objetivo general:

Abrir un espacio de reflexión y diálogo que facilite y promueva acciones encaminadas a un mayor reconocimiento y valoración social de l@s Afrodescendientes.

Objetivos específicos

  1. Sensibilizar y capacitar a l@s integrantes de la Red Barrial Afrodescendiente, para que puedan captar las expresiones de estereotipos, sexista, racistas y negativos, perpetuadores de viejas y nuevas formas de discriminación racial para su identificación y enfrentamiento.
  2. Favorecer el reforzamiento del protagonismo de l@s lider@s barriales, a través del empoderamiento de saberes.
  3. Potenciar la creación de proyectos barriales que promuevan la economía de la población negra y a la vez, cree sentido de solidaridad entre los mismos.

¿QUÉ QUEREMOS?

Ø Empoderar con una identidad racial definida a l@s lider@s y pobladores barriales.

Ø Aproximar a intelectuales y artistas relacionados con el tema racial a nuestras comunidades en un diálogo afectivo y respetuoso que contribuya con el intercambio de saberes.

Ø Propiciar una economía sostenible y solidaria entre los miembros de la red interesados en desarrollar proyectos y acciones a fines.

Nos acompañaron en la Asesoría, Daysi Rubiera y Carmen Nora Hernández, ambas con una experiencia demostrada en temas relacionados con la Mujer Afrodescendiente y Género respectivamente. Así como el Grupo de Solidaridad y reflexión Oscar Arnulfo Romeo (OAR).

En nuestras comunidades hay una fuerte presencia negra y mestiza.

La red es Anticapitalista y Contra-Hegemónica. Se pronuncia contra la Homofobia, la Lesbofobia u otras formas de discriminación. Nuestro discurso para nada encierra odio, ni divisiones de la sociedad.

El nuestro es un mensaje de amor.

Esperamos su comunicación a:

Maritza López McBean

Educadora Popular. Coordinadora General Red Barrial Afrodescendiente. Especialista Principal del Taller de Transformación Integral del Barrio. Consejo Popular: Balcón Arimao. La Lisa. (Casa Comunitaria “Paulo Freire”)

Correos electrónicos: maritzal64@nauta.cu damayanti y damayanti@infomed.sld.cu

Teléfono: (537) 7265 9643 (casa)

Hildelisa Leal Díaz

Profesora Auxiliar, MsC. Biológicas y Genetista. Jubilada, Educadora Popular. Coordinadora Red Barrial Afrodescendiente (Infancia y Adolescencia). Colaboradora del Taller de Transformación Integral del Barrio. Consejo Popular: Pogolotti, Marianao.

Correos electrónicos: hildevivi@gmail.com Teléfono: (537) 7 260 9750 (casa)

Damayanti Matos Abreu

Educadora Popular. Coordinadora Red Barrial Afrodescendiente (Comunicación). Técnica Superior para la Ciencia, Técnica y Medio Ambiente, del Grupo de Investigaciones Sociales (GIS), Dpto. Epidemiología, en el Centro de Investigación, Diagnostico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK)

Correos electrónicos: damayanti y damayanti@infomed.sld.cu

Teléfono: (537) 7205 8405 (casa)

Foto: De izquierda a derecha: Negracubanateniaqueser, Daysi Rubiera y Damayanti Matos Abreu

Afromodernidades

“Razones para un acompañamiento. “Reflexiones desde el II Coloquio la nación que estamos imaginando, nuevas geografías de la racialidad negra”.

Por Gisela Morales.

“Solos vamos más rápido, juntos llegamos más lejos”.

(Frase de la Educación Popular).

El recién finalizado “II Coloquio la nación que estamos imaginando, nuevas geografías de la racialidad negra” organizado por el amigo y escritor Alberto Abreu junto al Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo – Cuba efectuado en la cuidad de Cárdenas, es uno de esos espacios que se inserta dentro de los numerosos esfuerzos por alcanzar la equidad racial en Cuba. La manera de trabajar desde este coloquio puede ubicarse dentro de un proceso de acompañamiento al tema que se facilita desde la solidaridad y una consciencia de la necesidad del CCRD – Cuba para impulsar un diálogo sagaz y respetuoso con todos los actores de la sociedad cubana actual.

La efectividad de numerosos espacios e iniciativas en este sentido desde fines de los años 90 con el proyecto Color Cubano, la Cofradía de la Negritud, ARAAC y otras, aunque desde contextos diferentes han contribuido a que maduraran los debates sobre la necesidad de abordar de manera pública el tema de la discriminación racial en Cuba. Desde la catarsis hasta la reflexión objetiva y la necesidad de asumir un accionar concreto estos foros han continuado evolucionando y aglutinando a un número considerable de interesad@s en esta temática creando alianzas, convocando a los medios y a otros sectores de la sociedad cubana.

Las sesiones del Coloquio la nación que estamos imaginando, nuevas geografías de la racialidad negra 2015 y 2016, poseen, desde mi punto de vista, una dimensión no explorada de manera suficiente dentro de los trabajos que se han acometido en esta dirección: es la manera de examinar no solamente que es el racismo de manera teórica, sino como enfrentarlo y más importante todavía, el cómo nos organizamos para funcionar como un movimiento más orgánico tomando en cuenta nuestras vivencias, ventajas y desventajas y posibilidades como grupo.

Los antecedentes de esta manera de abordar esta problemática pueden ser encontrados a partir del año 2006 desde los talleres de la metodología TransformAcción (aprendizaje a través de la experiencia) liderados por el profesor David Gutmann y el proyecto Color Cubano de la UNEAC. Las iniciativas pueden insertarse dentro de los intentos por abordar de un modo no solamente teórico el enfrentamiento al racismo cubano y su estudio desde el inconsciente; de colocarnos desde la experiencia para obtener Evidencias del comportamiento de este tema desde el espacio individual, comunitario, institucional; local y nacional.

De forma paralela desde el año 2013 y hasta la actualidad han sido, de igual modo relevantes, las experiencias de acercamiento al método de los Círculos de Emancipación Emocional (CEE) creados por iniciativa de la Asociación de psicólogos negros de los Estados Unidos (ABpsi por sus siglas en inglés).

Un factor de vital importancia en este análisis es el contexto que rodea al tema en cuestión. Cuando se analizan las causas de que la población negra cubana no cuente con una oficina o dispositivo legal para denunciar los hechos discriminatorios o una agenda construida desde el consenso y la participación, la balanza ha recaído solamente en la voluntad política.

Numerosos grupos y sectores se han organizado en la sociedad cubana en los últimos 20 años contando con un apoyo o sombrilla gubernamental y por el trabajo paciente y mancomunado llevada a cabo por sus líderes, lideresas e integrantes y del mismo modo por el uso de metodologías de empoderamiento y de gestión grupal, comunitaria, organizacional aplicados de forma particular a las problemáticas que se trabajan.

Las propuestas de esos sectores discriminados de la sociedad cubana le llevan a la organización de este tema 20 años de ventaja en el mejor de los casos. La falta de apertura de este camino para la problemática racial ha estado marcada por la existencia del miedo al negro heredado del siglo XIX y al mito de exclusión al movimiento negro del siglo XX que tuvo su más genuino y consecuente exponente en el Partido Independiente de Color, de igual modo, al silencio que la revolución creó cuando creyó poder dar el fin de la discriminación racial en Cuba de forma definitiva.

Explorando en el inconsciente de la discriminación racial en Cuba, debemos hurgar en los orígenes y en la formación de la nación, porque los elementos que la han conformado imprimen sus huellas de forma particular a los grupos que la componen hoy. En el caso de la población de origen africano, “el trauma del traslado en el barco” de manera forzosa nos ha marcado a todos y todas los descendientes de los que fueron otrora esclavizados. Estos antecedentes forman parte de nuestro acervo inconsciente y se expresan en comportamientos, hábitos, costumbres, proyecciones tanto, en lo individual como en lo colectivo y condicionan, aunque parezca increíble nuestros modos de hacer.

Los elementos planteados anteriormente confirman el principio de que no bastan iguales oportunidades para aquellos que un día partieron de condiciones y orígenes distintos: las alianzas son necesarias, pero es preciso tener en cuenta que cada uno de los grupos discriminados deben asumir y tomar en sus manos las riendas de la gestión de sus propios, espacios, metas, recursos y posibilidades de superación de sus conflictos tomando como base las condiciones específicas que dan origen a esa discriminación.

Los esfuerzos de este evento pueden incluirse en conceptos como el trabajar desde una Cultura organizacional, comportamiento organizacional, transformación institucional, organizacional y muchos otros; disciplinas que han tenido su mayor despliegue a partir de los años 70 del siglo XX. De manera general han sido desarrolladas por un gran número de escuelas, metodologías y formas de organización, y gestión de los comportamientos y organizaciones de los grupos e instituciones para favorecer sus potencialidades, identidades, superar sus barreras y llevar adelante sus objetivos y metas con eficiencia y objetividad. Constituyen campos de estudio en los que las actuaciones de los equipos pueden ser predichos, aprender como aprenden de ellos mismos, de otros grupos; estudian sus contextos y lo que es muy importante se trazan estrategias de futuro.

Se hace necesario en el caso de la búsqueda por la equidad racial en Cuba organizar una nueva institucionalidad (no institución) que aglutine y dé forma a estrategias construidas y pensadas desde la participación de la sociedad civil cubana para impulsar la implementación de programas y políticas públicas para avanzar en este tema. Asumirnos para llevar adelante este proceso implica de modo inexorable un cambio de mentalidades de todos y todas, trabajar y explorar nuevas maneras de la participación de estos grupos ocupa un lugar fundamental.

De esta forma el II Coloquio la nación que estamos imaginando, nuevas geografías de la racialidad negra” ha mostrado que Sí podemos trabajar de forma diferente para visibilizar que reaccionamos ante dolores no conscientes, como asumimos la consciencia de una identidad, podemos sentar las bases para crear mejores ambientes y estar más claros de nuestras potencialidades.

En la discriminación hay una pérdida, un enclave de deshumanización tanto para el discriminador como para el discriminado y este coloquio ha mostrado de manera muy importante la necesidad de explorar más en este camino la figura de los facilitadores, personas que desde su rol puedan colocar y organizar un escenario propicio para aclarar qué es este movimiento, dónde se encuentra ahora, cuáles son sus posibilidades de inserción con los demás grupos y sectores de la sociedad cubana y sus potencialidades.

Considero de suma importancia la propuesta de estos coloquios porque están colocando elementos de peso para construir ese tan añorado consenso y la oportunidad de Participar de forma plena al movimiento en la lucha por la equidad racial en Cuba con las metodologías adecuadas y de probada eficiencia. Espero que este proceso pueda seguir adelante con nuevos bríos para vencer las resistencias que tenemos como nación para aceptarnos desde una condición que aunque no es la misma para todos, si ha aportado y aporta por igual al concierto nacional.

En este sentido este espacio de coloquio que estamos desarrollando y construyendo puede jugar un papel significativo para acercarnos a la comprensión de la necesidad de no soslayar, posponer, o dejar de lado el enfrentamiento al racismo cotidiano. En el contexto actual de la sociedad cubana en el que se debaten nuestros fundamentos y preocupaciones de nuestro país y su futuro es de vital importancia tomarnos a todos y todas en consideración, construir desde lo que somos y hemos forjado por igual para acercarnos más al sueño de “una nación con todos y para el bien de todos”.

Afromodernidades

Un II Coloquio que recién comienza.

Por Alberto Abreu Arcia.

El pasado viernes 4 comenzó en Cárdenas la segunda edición del Coloquio-taller “La nación que estamos imaginando (nuevas geografías de la racialidad negra en Cuba)”. Una jornada extenuante, no excepta de fricciones, pero de muchas alegrías y esperanzas.

El Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo de Cuba (CCRD-CUBA), quien viene sirviendo como acompañante al Movimiento Antirracista Cubano en este proceso de construcción de una plataforma común y consensuada y de una articulación, no solo al interior de los diferentes proyectos-grupos que lo integran, sino con otras organizaciones e instituciones enfrascadas en la lucha contra todo tipo de discriminación, brindó nuevamente su sede y el avalado prestigio de sus expertos para acompañar y conducir este proceso de construcción.

En esta ocasión, tanto las mesas temáticas como los trabajos grupales estuvieron centrados en cuestiones metodológicas y conceptuales dirigidas al fortalecimiento de los coordinadores de estos proyectos-grupos, y a crear las condiciones para lograr estos objetivos. Por estas razones, como anunció el CCRD-CUBA, en un correo electrónico que días antes circuló entre los invitados al evento: “hemos valorado estrechar la convocatoria a la zona occidental, dejando Oriente para el primer trimestre del año 2017, e invitar a un espacio más integrador (ambas regiones incluyendo la Central) en el primer semestre del próximo año”. El objetivo este cambio, obedecía más bien a una estrategia: tener “una visión más integral de toda la isla desde su heterogeneidad”.

El encuentro estuvo focalizado en los complejos tópicos del activismo comunitario y las alianzas, por lo que asistieron 8 proyectos/grupos, además de representantes del CENESEX, el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas y la pastora Icett Samá en representación del sector religioso.

Un hecho significativo, que ya habíamos constatado durante el proceso preparatorio de este II Coloquio-taller -inaugurado el pasado 3 de noviembre y que al parecer se extenderá hasta el primer trimestre del 2017, cuando se realice el evento cumbre-, es la existencia de proyectos-grupos con una agenda propia, un trabajo sostenido e integrado por jóvenes, formados fundamentalmente por la Red de Educadores Popular. Lo que se pudo corroborar durante la Feria Expositiva de Grupos realizada durante la mañana de viernes con las intervenciones realizada por el Proyecto de Creación Colectiva Trance y mirArte díaDía hasta el momento prácticamente desconocidos dentro del segmento o circuito más visible del Movimiento Antirracista Cubano, eminentemente habanero y liderado fundamentalmente por figuras de prestigio dentro del campo intelectual, académico y cultural cubano. Lamentamos mucho la ausencia de representantes de otros proyectos invitados para esta ocasión como: el de Mujeres líderes de religiones de origen africano, Barrio La Marina, de Matanzas, La Cofradía de la Negritud y Alianza Unidad Racial.

Este hecho acentúa la diversidad generacional y regional del Movimiento Antirracista Cubano en la actualidad, y nos ayuda a entender la heterogeneidad de visiones desde las cuales estos actores sociales se configuran como sujeto de enunciación para elaborar sus propuestas y demandas. Aspecto que en un futuro no muy lejano puede marcar un giro o inflexión en las lógicas y dinámicas desde las cuales hemos venido articulando nuestras batallas. Fenómeno que es imprescindible tomar en cuenta para la construcción de esta plataforma común, y para el mapeo que hace la academia (tan seducida por los centros) de este proceso tanto de adentro como de afuera de la Isla.

Por estos motivos, en una de las sesiones de trabajo grupal, a manera de ejercicio, los participantes iniciaron la confección de un mapa de la isla donde fueron inscribiendo los nombres y direcciones de los diferentes proyectos, grupos y líderes de cuya existencia tenían conocimiento en todo el país. Una especie de directorio que es necesario continuar actualizando. También muchos demandaron la necesidad de encuentros periódicos de carácter bimestral para dar seguimiento a los acuerdos de este II Coloquio-taller, y ante la carencia de un espacio para su realización varios activistas ofrecieron voluntariamente sus casas para la realización de los mismos.

Las sesiones de trabajos, específicamente, la consagrada a la construcción grupal, desde una metodología que pretendía auscultar el interior de cada proyecto y de nosotros mismos como actores sociales, fueron develando pasiones desmesuradas, paranoias no siempre justificadas, afán de protagonismos, resentimientos entre otras brechas y obstáculos que erosionan cualquier voluntad de diálogo y consenso imprescindibles para la cimentación de una plataforma sólida que coloque el tema, con toda la intensidad y urgencia que merece, en la agenda nacional.

Problemáticas que en medio de nuestra ansiedad por lograr tales objetivos no podemos pasar por alto. Pues como dije en una ocasión: el ego no puede ser más fuerte que la razón o nuestro sentido común. Y escribo esta última oración como quien se examina a sí mismo pues de estos males no escapan ni quienes ven la paja en el ojo ajeno. Porque en este proceso donde estamos sentando los pilares para fundar esa plataforma es inseparable de un proceso de construcción, en lo personal y lo humano, de nosotros mismos.

Cierto que estos problemas, no son privativos del Movimiento Antirracista Cubano. Como alguien en cierta ocasión me comentó, se trata de un fenómeno común a todos los Movimientos Sociales en Latinoamérica; aunque en el caso nuestro tiene que ver con lo que un colega llama la histórica soledad histórica del pueblo negro que lo hace recelar de toda compañía.

Pero sucede que nosotros y nuestros problemas no son el ombligo del mundo. El mundo entero anda patas arribas, es por eso que el proceso de acompañamiento tiene un lapso de tiempo y la institución que lo conduce (CCRD-CUBA) debe mostrar resultados en cada una de sus etapas.

Sin embargo, nuestra falta de humildad a la hora de exponer nuestro punto de vista como para escuchar a nuestro interlocutor, la desconfianza, el afán de liderazgo, el acercamiento al movimiento más por conveniencia que por militancia nos laceran. En este sentido, resulta sintomática la interrogante que algunos vienen haciéndose sobre quién liderará esta plataforma común y consensuada. En lo que a mí respecta prefiero hablar de quienes. Pues apuesto por una plataforma transversal e inclusiva donde los roles de liderazgo, no sean eternos, sino que roten cada cierto tiempo por cada uno de los proyectos-grupos.

Hacia esta dimensión del inconsciente colectivo del pueblo negro, de la que hablaba hace unos momentos, y su experiencia personal como consultora de los aprendizajes en algunos talleres consagrados a explorar este tema, giró la intervención de Gisela Morales en uno de las mesas temáticas. Un inconsciente, como subrayó en su exposición, que, en el caso de la discriminación racial, el colonialismo se encargó muy bien de reconfigurar y cuyo impacto llega hasta nuestros días.

Usa el mínimo espacio de tu poder.

Una de los momentos más tensos del evento estuvo marcado por la exposición de Addis Darlington Dickinson, Gestora de Eventos del CENESEX. El impacto que la misma suscito en el auditorio abarcó correlatos tan importantes como el papel de esta institución en la lucha contra la discriminación racial, la angustia que provoca la dualidad del negr@ insertado en los espacios de poder institucional, y cómo introducir en estos últimos las problemáticas que se derivan del acto de hablar por y desde su cuerpo racializado.

Addis, con una valentía y honestidad que felicito, reconoció que el tema del racismo antinegro actualmente no es una línea de trabajo de esta institución, pero desde su rol de Gestora de Eventos en la misma se comprometió a insertarla gradualmente y accionar en este sentido exhortando a otros especialistas a su abordaje.

“¿Ve ya el racismo el CENESEX como institución? ¿De qué modo las jornadas contra la homofobia, y por la familia incluyen o desarrollan la lucha antirracista? ¿Va el CENESEX a empoderar a líderes y lideresas para que en sus talleres luchen contra la discriminación racial? ¿Las mujeres lesbianas y bisexuales negras dentro del CENEEX se están asumiendo como tales dentro de esta plataforma social?” Fueron las interrogantes, por demás válidas, formuladas inicialmente por Diarenis Calderón del Proyecto mirArte díaDía.

Deisy Rubiera, por su parte, advirtió una contradicción entre esta ausencia y el discurso de Mariela Castro, directora del CENESEX, cuando en reiteradas ocasiones ha insistido en que el programa de dicha institución es contra las discriminaciones todas. Y demandó: “El CENESEX debe considerar incluir el tema [del racismo] porque dentro de los gays y lesbianas negr@s hay un proceso de autoestima muy baja, precisamente porque es una discriminación encima de la que ya tienen, y si son pobres peor todavía, y si no son letrados mucho más”.

Para la pastora Icett Samá, esta problemática nos exige tener bien claro: “Cómo nosotros nos reproducimos en lo que vamos a estar construyendo y re-construyendo desde nuestros espacios y desde nuestros grupos”. Y consideró que en este debate suscitado por la exposición de Addis en su doble condición de negra, lesbiana y funcionaria de CENESEX. “Hay una experiencia que nos sirve para entender por donde podemos ir y por donde no”.

Roberto Zurbano, intercedió en esta discusión, para señalar que: “El dolor es una cosa que nosotros hemos aprendido a esconder, porque siempre nos dicen que es incorrecto: el dolor, las emociones, y el plus dolor del que hablaba Gustavo Urrutia, y el inconsciente del que también hablaba Giselita [Morales]. Y subrayó: “La problemática que nosotr@s vivimos cuando trabajamos en las instituciones del país es muy jodida. Porque a nosotr@s no nos enseñaron a hacer activismo, y el activismo es una cosa que hoy sigue siendo muy mal vista, pues para muchos en Cuba es sinónimo de disidencia”.

La alternativa como responsabilidad.

Igualmente inspiradora y fructífera fue la mesa temática titulada: “Desigualdades sociales, raciales y económica en el imaginario social cubano del siglo XXI”, que tuvo como facilitadores a Roberto Zurbano e Icett Samá. Ambos abordaron el tema no desde una perspectiva de académica, sino desde la práctica cotidiana del activismo (productor de un saber otro). En el caso de Icett incorporando sus experiencias como pastora en la comunidad de “Los Palos”. Los panelistas recorrieron los distintos momentos de la tradición de lucha y el pensamiento antirracista cubano desde la colonia hasta el presente, examinando cada uno de sus nódulos.

Según Zurbano estamos viviendo en Cuba “un momento de transición, de estratificación social. Están surgiendo nuevos estratos, nuevas clases sociales”. Ante esta situación se preguntaba: “¿Cuáles son las posibilidades de resistir, de transformarse y de visibilizarse o mantenerse para esa mayoría de la población negra que no tiene acceso a determinadas cosas. Uno de los retos es organizarse. Pero, ¿cómo se han organizado otros grupos en Cuba? Marcando sus identidades”.

Tras recordar como al triunfo de la Revolución desaparecieron todas las Sociedades de Color, desde el Club Atenas hasta la El Buena Vista Social Club, en cambio no se cerraron ninguna de las asociaciones españolas, chinas, árabes, hebreas, judías… “Y todos esos edificios que construyeron en el siglo XIX y el XX, están ahí, y cuando no se los cambiaron por otros espacios como ocurrió con el teatro García Lorca que antes era el Centro Gallego”. Este hecho -enfatizó- nos coloca en desventaja como grupo social. “No tenemos una institución que desde el punto de vista económico o identitario nos respalde en estos propósitos. Yo no digo que haya que recuperar [las Sociedades de Color] tal y como fueron, pero sí un espacio identitario, de reconstrucción familiar, de conexiones y un espacio de construcción de proyectos que van más allá de reunirnos un día para vernos, conversar y bailar juntos”.

Posteriormente se refirió al tema de las remesas y advirtió como a diferencias de otros grupos de la burguesía o la clase media blanca “las familias negras que se fueron a estos lugares donde había dinero, se fueron sin dinero”. Al igual que Icett Samá, se refirió al proceso de sovietización de la sociedad cubana como un momento de pérdida de nuestra conciencia racial, la cual solo sobrevivió en algunas religiones y en algunas familias. Y por estas razones exhortó a la construcción de una identidad racial que no sea excluyente de otras identidades: “porque tratando de afirmarnos a nosotros mismos, podemos negar a otros. Y eso no es el objetivo de esta lucha”.

Diarenis Calderon, al intervenir en el debate, se refirió a la invisibilidad de los aportes de negros y negras a la nación cubana en nuestros sistemas de enseñanzas, y la necesidad de buscar circuitos-otros para la circulación y socialización de saberes relacionados con el pensamiento y la tradición de lucha de negros y negras. Y puntualizó: “Cada uno de nosotr@s tiene una responsabilidad y la alternativa es esa responsabilidad”.

Hildeliza Leal, desde su experiencia como autora de libros de textos, señaló: “El Ministerio de Educación dice que los maestros no están preparados para hablar de estos temas en el aula. En primer lugar, se trata de una generalización absoluta. Hay maestros que sí pueden estar preparados porque leen sobre estos temas”. Y tras referirse a las demoras en la impresión de los libros para la enseñanza por razones económicas o por la política editorial del MINED, propuso un grupo de alternativas como los talleres de cocina, manualidades como la confección de muñecas negras, etc. desde los cuales los maestros pueden participar y abordar el tema.

Por su parte, Icett Samá, precisó que independiente de todas estas alternativas y limitaciones “es importante recuperar la figura del maestro como un actor político influyente”. Y constata cierta intencionalidad en la ausencia de estos temas en los libros de textos. Dicha carencia, responde a “un modelo de educación, y una manera de entender la educación de los niños y jóvenes donde estos temas no está previstos como no están previstos otros”. Por lo tanto, en este como en otros casos, “el maestro está respondiendo a una manera de educar que el Estado tiene concebida”.

Por último, ante la próxima celebración de los cinco años de la Red Barrial de Afrodescendientes l@s activistas reunidos en el CCRD-CUBA reconocimos y felicitamos a sus coordinadoras por el meritorio y sostenido trabajo desplegado en las comunidades más pobres y en la formación de nuevos proyectos y líderes.

Este evento también permitió materializar un viejo anhelo de muchos activistas. Me refiero a la creación de un Observatorio contra el racismo antinegro en Cuba. El cual será coordinado por Negracubanateníaqueser quien viajó desde Alemania para acudir a esta cita. Donde, además, presentó la más reciente versión del Directorio de Afrocubanas.

Afromodernidades

Conversación con Antonio Nores Hernández ganador del premio de Afrocubaweb y del blog Afromodernidades.

Por Alberto Abreu Arcia

Graduado de Licenciatura en Estudios Socio-Culturales, Antonio Nores Hernández, obtuvo el premio de sitio Afrocubaweb y del blog Afromodernidades en el recién inaugurado salón CULTURA DE PAZ, 2016 auspiciado por el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo (CCRD-CUBA). Con él conversamos.

A.A ¿Cómo nace este proyecto?

A.N.H.: La idea de la obra, incluso el título: “¿Qué sabes tú de mí?” surge a raíz de mis reflexiones después de leer “Puntos de vista”, un minicuento de Eduardo Galiano. Y es una interrogante desde lo sociocultural sobre nuestra realidad actual, el sentir del cubano y sobre el respeto al otro.

A.A.: ¿Qué representa esta obra en tu joven carrera como fotógrafo?

A. N. H.: “¿Qué sabes tú de mí?” marca un antes y un después. Porque en los dos años que llevo dedicándome a la fotografía lo que más he realizado son fotos de la naturaleza, pero esta foto, en cambio, es una indagación sobre problemáticas urbanas y sociales. Me ha gustado mucho, además me permitió apelar a un discurso cargado de símbolos y metáforas.

A.A. : Una de las cosas que me llamó la atención de tu obra entre todas las otras presentadas en el salón, además del tópico de la problemática racial negra, es que en ella nada es fortuito, sino que es producto de una investigación previa. El resultado salta a la vista: esta pieza resalta no sólo por sus interrogantes conceptuales e ideoestéticas, sino también formales.

A.N.H.: Sí. La realicé en el malecón de La Habana, un lugar bastante recurrente en el cine, y al cual el discurso crítico sobre el arte y la cinematografía cubana se ha referido como símbolo de la insularidad, de las ansias o imposibilidad del cubano para emigrar. En mi obra, en cambio, representa a un hombre negro, con el torso desnudo, sentado sobre el muro del malecón, reflexionando y mirando al horizonte. Reflexiona sobre la cubanía, la soledad, la posmodernidad, la migración y la separación de las familias. Es decir, quise representar a un hombre negro, que trasciende lo pintoresco: a un ser con dudas e inquietudes

Afromodernidades

ACTA DEL SALÓN CULTURA DE PAZ 2016 CONVOCADO POR EL CENTRO CRISTIANO DE REFLEXIÓN Y DIÁLODO (CCRD-CUBA).

El sitio Afrocubaweb y la bitácora Afromodernidades después de examinar las obras presentadas al salón Cultura de Paz en la edición correspondiente al año 2016, decide conceder un único premio a la obra titulada “¿Qué sabes tú de mí?” de Antonio Nores Hernández, por considerar que la misma es una reflexión provocadora en torno a la condición afrodiásporica del sujeto negro, la insularidad y el fenómeno de la emigración contemporánea, entendida -está última- como una problemática social y económica que desangra la nación.

“¿Qué sabes tú de mí?” inscribe al cuerpo del sujeto negro en el borde de estas narrativas, discursos e imaginarios sobre nación y emigración. Configurando un relato visual de grandes tensiones y dramatismos históricos.

Los diferentes elementos compositivos empleados por Nores Hernández para construir la visualidad de esta pieza, no solo están cargados de metáforas y alegoría sobre el ser y el estar del sujeto negro dentro de la nación cubana, sino que también participa del doble juego entre lo dicho y lo desplazado por los discursos oficiales.

Dado en Cárdenas, a los 25 días del mes de octubre el 2016.

Alberto Abreu

Foto: “¿Qué sabes tú de mí?”, de Antonio Nores Hernández

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Afromodernidades

Afrocubaweb y el blog Afromodernidades entregan premio en salón CULTURA DE PAZ, 2016 auspiciado por el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo (CCRD-CUBA).

Cárdenas, 25 oct. -El premio del sitio Afrocubaweb y del blog Afromodernidades del 3er salón de artes visuales Cultura de Paz convocado por el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo de Cárdenas-Cuba fue entregado a la obra “¿Qué sabes tú de mí?” de Antonio Nores Hernández. Según el acta del jurado leída por Alberto Abreu la fotografía premiada constituye “una refle

xión provocadora en torno a la condición afrodiásporica del sujeto negro, la insularidad y el fenómeno de la emigración contemporánea, entendida -está última- como una problemática social y económica que desangra la nación”. En otra parte, el acta del jurado destaca: “¿Qué sabes tú de mí?” inscribe el cuerpo del sujeto negro en el borde de estas narrativas, discursos e imaginarios sobre nación y emigración. Configurando un relato visual de grandes tensiones y dramatismos históricos.

La obra de Hernández Nores recibió otros premios colaterales como el de la filial de la Fundación Nicolás Guillén en Cárdenas, además del tercer premio del concurso.

Esta tercera edición del salón Cultura de Paz estuvo dedicada al tema de racialidad y justicia social.

Afromodernidades

Power of the Black Pen: Afro-Latin Activism in a Digital Age

Emmanuel Harris II, Ph.D.

University of North Carolina Wilmington

On June 11th of this year, organizers abruptly canceled Cuban ballerina and choreographer Carlos Acosta’s groundbreaking autobiographical presentation of Sin mir atrás. Perhaps the closure of a given production would not receive substantial notice; however, the thematic elements as well as the subject of the internationally recognized dancer’s work’s closure received a considerable amount of attention in Cuba, the country in which the production took place. A few weeks ago, on July 23rd , Alberto Abreu Arcia posted an essay in his blog Afromodernidades titled, “ La censura de Carlos Acosta o los rostros ocultos tras el emblema de nación mestiza” [“The censure of Carlos Acosta or the Hidden Remnants Behind a Mestizo Nation,” my translation – all translations are mine] in which not only does he shed light on the background to this event, he postulates on the reasons behind what on the surface appears to be an extremely arbitrary decision to cancel the show. Abreu Arcia writes the following in his blog:

Not only was it a despotic act of censure committed against the glory of international ballet, but without doubt, the motives for the cancelation had to do with the depiction of anti-black racism (a burning topic in contemporary Cuban society). And as if that weren’t enough, the decision involved one of the most legendary figures and cultural institutions of post-revolutionary Cuba. (July 23 2016)

Upon continuation, he quotes Maykel Paneque’s article published in the Havana Times in which he questions the authorities’ motives, “Once again the official censure has exercised it dominion. While at the same time the rumors and not-so-anonymous voices abound to suggest an explanation that counters the official statement or in this case, its uncomfortable silence”. Thus Abreu’s voice, in the written form of a blog, fills an issue that has been silenced in a public arena. In this case, it pertains to the life story of an accomplished artist of African descent being arbitrarily censured.

The issues confronting people of African descent have taken a multiplicity of forms. The role of the writer and the power of the pen can been seen in the groundbreaking investigations and expositions of scholar-authors like Yolanda Arroyo Pizarro of Puerto Rico, Quince Duncan in Costa Rica, Carlos Guillermo Wilson in Panama, Lucía Charún Illescas en Peru and Inés María Martiatu in Cuba. Addressing race, racial categorizations, phenotypical prejudice and ever-evolving cultural demographics present noteworthy opportunities in an age of mass communication and the employment of the Internet is a necessary and worthwhile point of departure to analyze these issues. Writings by people of African descent like other ethnic groups have a rich and varied history that have explicitly and implicitly influenced others’ world views. Exploring the realities and objectives of black Latinos increases our black diaspora cultural consciousness and possibly alters the way in which we view fiction and non-fiction within a societal context. Emotionally charged writings bring to the forefront the plight of the oppressed in Latin America while showing the human aspect of social activism. My presentation examines the digital writings of Cuban author and scholar Alberto Abreu Arcia and particularly his blog Afromodernidades.wordpress.com as a case study of a means that contemporary Afro-Hispanic writers circumvent establish norms in underscoring the plight of African-ancestored peoples in order to foment social change. Furthermore, upon closer examination and reflection we see not only the socio-political importance of his writings but also the literary and scholarly value of his and similar writers’ postings.

As stated in his web profile, Aberto Abreu Arcia a renowned essayist, novelist and who was born in Cardenas, Matanzas, Cuba where he still resides. He is the author of several books and important studies on contemporary Cuban culture among which Virgilio Piñera: un hombre una isla; Los juegos de la escritura o la (re) escritura de la historia, which received the Dador Award from the Cuban Book Institute and the Casa de Américas Prize for Essay in 2007; an anthology with Isnalbys Crespo, Campos cruzados: Crítica cultural la latinoamericanismos y saberes al borde, and 2014 book publication of La cuentística de El Puente y los silencios del canon narrativo cubano. He celebrates is African heritage and writes on topics such as race, identity, and LGBT issues and is a member of the Articulación Regional Afrodescendiente de América Latina y el Caribe (ARAAC). He has given presentations throughout the United States and Latin America and hhis blog Afromodernidades is just one of the many ways he is involved with the Afro-Cuban community.

Afromodernidades merits significant attention for a number of reasons. However, first it is important to understand the context of blogging in Cuba. As one can easily imagine, the use of the internet, in particular a blog (and Facebook, which I try to avoid but that’s because I’m straight outta Lowtech) presents numerous opportunities to be heard for those with something (worthwhile) to say. The situation in Cuba, contrary to popular belief, is rather peculiar. According to Anna Cristina Pertierra in her article, which appeared in Bulitin del mundo, the information sharing that occurs in Cuba, is quite ample.

It is certainly true that all telecommunications and media infrastructure in Cuba is state controlled and that access to such technologies and media is determined by political rather than commercial considerations. Furthermore, much state- produced Cuban media is dedicated to news and current affairs and closely connected to the viewpoints and objectives of the socialist government. Consequently, media such as newspapers, television and radio broadcasts, and more recent media and communication technologies such as mobile phones and the internet have been central and visible platforms upon which the cold war politics of the United States and Cuba have been staged in recent years.

The high cost of the internet connections prohibits the overwhelming majority of the population to have access. A press release from the World Briefings in July of 2015 stated that in Cuba internet use would decrease from $4US to $2US for households. Additionally the increased availability and implementation of cellular phones further facilitates surfing the web to a certain extent. Nevertheless Cubans tend to have more readily access to email. Herein the blog fits well and becomes a means if not to connect with the masses, it provides a mechanism to connect to the Cuban diaspora and its sympathizers.

Research on blogs and bloggers has increased recently though most have focused on the socio-political and mass media perspectives. I propose we additionally weigh the content merits of blogs like Abreu’s Afromodernidades from a literary and Africana Studies approach. We must keep in mind that Abreu is a recognized and accomplished writer and intellectual and Casa de Americas award recipient who writes and lives in Cuba. Marie Laure Geoffray’s article which analyzes of the socio-political of the internet by Cubans corresponds especially well with Afromodernidades and helps contextualize its cultural contributions. Geoffray categorizes blogs into three areas:

I propose to name those arenas: the dissident, contentious, critical and diaspora arenas. The classification I propose here is based on an analytical distinction I make between these arenas’ political positions and strategies vis-à-vis the Cuban government. Dissidents directly confront the government, find the socialist regime to be illegitimate, and call for free and fair elections. Contentious voices accept the socialist heritage as legitimate, but they disagree with the current socialist rule. Critical voices remain within authorised boundaries and do not question the government’s legitimacy.

Abreu would fall somewhere between the second and third groups in that while he is critical of the government especially in terms of its treatment of African-ancestored peoples, gays and women, he does not foment its overthrow or complete subversion. And it is unclear as to whether or not he disagrees with the socialist rule. Analysis of the writings that appear in the blog are often brazenly critical of the government, yet at no time does Abreu call for a new revolution.

Yet when taken into consideration using Stafani Vicari’s conclusions postulate in her article “Blogging politics in Cuba: the framing of political discourse in the Cuban blogosphere” Abreu’s entries become even more salient. According to Vicari

Overall, research on blogs and blogospheres has shown that blogging eases the renegotiation of public and private discourse practices, where popular and unpopular topics differently spread from blog to blog in dynamics of concentration and isolation. . . In line with these considerations, [her] study considers bloggers as social agents who blur argumentations in support or against normative politics via the extensive use of personal narratives and cultural knowledge. (1002)

True, in many ways Abreu’s writing facilitates the dissemination of information from at times dynamics of isolation and concentration to spheres significantly more public. However, the difference lies in that he rarely incorporates personal narratives to form the foundation of his argument. On the contrary, it could be effectively argued that his writing is scholarly or other times literary.

In the index to his blog Abreu includes what could be called his vision statement in which his postings counters the dominant discourse in Cuba which is white, male, heterosexual and pedantic. He states “Afromodernidades aspires to be a bridge that permits the introduction and reflection to a subaltern modernity. It is about those that from this vantage point raise their voices attempting to place their claims in the political sphere of debates that are not only Afro-Cuban but also Afro-Caribbean and Afro-Latin American. We reclaim appeals and inquisitions that speak of cimarronajes, utopias, cultural and historic reclamations.” (Visuales). A cursory glance at the blog demonstrates that dating back to 2010, there are 236 entries. They are indexed into eight categories, which include cultural criticism, interviews, the (re)writing of history, Afro-cultural debates and reviews. The majority of the entries falls under the “uncategorized” group and, as one would imagine, addresses a wide range of topics such as feminism, black theology, the Cuban artistic scene and Afro-Cuban dignitaries.

For example we can also highlight entry on July 13 in which Abreu talks about recent round table discussion involving the Afrocubanas Board of a Directors, the formation of which he has helped advocate for years. In his post, which includes a photo of the directors, he establishes the ideological foundations of the group’s objectives. He mentioned Gloria Anzaldúa and incorporates, Ochy Curil, Stuart Hall, bell hooks, Inés María Martiau and Audre Lorde among many others. The product is a compelling, informative, dare we say subversive essay of nearly 1500 words wrought with content, linguistic polish, academic integrity. Less us not forget the powerful potential of social media – for it was a post of black comedian Hannibal Buress that went viral and eventually led to the public downfall of Bill Cosby. The fact in our society a man’s words were given more weight than those of Cosby’s numerous victims that had previously stepped forward is a topic for another time and occasion.

While a few of the Afromodernidades entries are re-posts, such as articles by others that speak to issues relevant to Cuba, many of the entries or profound investigations up to 2000 words in length with references, quotations and a solid theoretical foundation. Without question Alberto Abreu Arcia’s writings merits reading, analysis and inclusion in Afro-Hispanic debate. As we await the publication of his forthcoming book, ¿Puede ser negra la nación? Literatura, raza y modernidad en la Cuba del XIX, we are privy to insight and uplift from Cuba by a Cuban in this digital age.

As Abreu concludes his entry about the censure of Carlos Acosta invaluable work stating that he we refuses to be distracted by discussions of subaltern-ness surrounding the unsubstantiated removal of Sin mirar atras because in the artistic and intellectual world color of skin should not play a role in assessing the quality of the product. He adds, “Nor am I going to feign a tranquil gaze at the horizon with the internal passivity of someone contemplating the future of the birds in flight as the gray seas roars unsettlingly along with the wind at his back that raises dust storm of garbage to the sky.” It has been said that the pen is mightier than the sword. Today, in an ever more cosmopolitan world, the hope is that the keystroke is more powerful than the gun, or perhaps the assault rifle. And as Abreu states, “what I attempt to put in manifest is that this battle is not only against racial exclusion but against all discrimination and that it is necessary to forge new alliances and add new social activists.