Archive for 29 agosto 2014

Afromodernidades

CONTRA EL DOLOR

Por Roberto Zurbano

No soy un hombre que ve mucha televisión, pero una sorprendente enfermedad me ha detenido tres semanas ante películas, noticieros y series interminables. El brazo izquierdo sufre uno de los mas intensos dolores de mi vida. Ni siquiera puedo leer, ni enviar correos ni caminar la ciudad día y noche como tanto me gusta. Finalmente, he venido a parar a un hospital ortopédico docente y aquí me tratan, investigan y hacen lo posible porque mi gran dolor desaparezca. Creo que lo van a lograr y que volveré a escribir sobre el dolor de otros. He visto en estos días el inmenso dolor de Palestina y el interminable dolor de una familia negra en Ferguson, Estados Unidos y reconozco lo difícil que es luchar contra el dolor: personal, colectivo, social, mundial… No es que me haya vuelto más sensible durante estos días, pero sí creo que soy más consciente de los estragos que causa el dolor y por qué siempre debemos insistir en sus causas, en sus razones y hasta en sus sin razones.

El dolor va más allá de uno mismo y creo que hasta más allá de la muerte, pues es como la energía que nunca se destruye, sino se transforma y aparece en nuevos rostros. El dolor es una grave manifestación de lo que no es natural, llámese enfermedad, mentira, guerra u otras formas sofisticadas de la violencia. Mi dolor personal durante tres semanas ha sido persistente, perturbador y peligroso. Un primer diagnóstico de tendinitis, y otro, y otro, hasta llegar a un diagnóstico más exacto ha sido el itinerario de mi dolor izquierdo durante estos días. Estar ingresado aquí es como llegar a un remanso. También he conocido más gente buena: médicos excelentes, afanosos laboratoristas y bellas enfermeras -casi todas negras- sosteniendo el Producto Doloroso Nacional día y noche en cada sala de este hospital. No hay salario ni regalos suficientes con que pagar y reconocer a esta gente laboriosa y amable.

La Revolución ha sido un proyecto social que ha tenido en la medicina uno de sus pilares. Todas las crisis que atraviesan al país pasan también por nuestra salud pública y la mayoria de sus trabajadores siguen sosteniendo este edificio con una profesionalidad a toda prueba, luchando contra lo que Heredia llamó los dolores del físico mundo. Los horrores del mundo moral es la otra parte del verso y esos horrores sociales también producen dolor. Unos y otros enferman la nación. Sigo pensando en el dolor de mi brazo izquierdo y con el otro escribo estas líneas. Mientras me curan el brazo adolorido, intento con el derecho curar otros dolores de mi sociedad. Particularmente el humillante dolor que causa el racismo: una enfermedad sin estadisticas….

He alucinado, quizás demasiado por estos días, todo por culpa del dolor, del mío propio y del ajeno, ese que más allá de mi brazo izquierdo sigue enfermando a mi sociedad. Pero mis alucinaciones pudieran ser más que eso. Por el momento son interrogantes que quisiera compartir: ¿No hará falta construir un hospital para los que sufren el dolor del racismo? ¿Se pudiera inventar una píldora contra el racismo, o dos, una para el victimario y otra para la víctima? ¿No debíamos tener un antidoto contra el racismo para enviarlo a la televisión, a las escuelas, las agencias empleadoras, a la policía, a los políticos, a los maestros, a los economistas…?

La verdad es que habría que pensar desde el dolor ajeno, ponerse del lado de quienes sobreviven en el sótano y los márgenes de la sociedad, de aquellos que son mirados por encima del hombro por el color de su piel. Seríamos como los médicos -blancos y negros- que he conocido esta semana: intransigentes contra el dolor ajeno, buscando detrás de cada razón o sinrazón del cuerpo en una consagrada tarea humanitaria que ninguna crítica me impedirá agradecer. Contra el dolor, toda la resistencia posible, pero también toda la justicia, sensibilidad e intransigencia. Así debe ser contra todas las formas de discriminación, donde quiera que se asome. No olvidar que la lucha contra el racismo es también contra un dolor muy antiguo. Todos debemos saber que en esta lucha haremos del cuerpo de la nación y del mundo un lugar más sano para todos. Espero ese momento para aplaudir con las dos manos. El dolor persiste. Yo persisto.

Roberto Zurbano

Hospital Fructuoso Rodríguez

En el Vedado, Agosto 28 y 2014

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Afromodernidades

A propósito de la muestraLa abstracción y los artistas afronorteamericanos, que se expone en el Museo Nacional de Bellas Artes, en La Habana, Cuba, publicamos el siguiente texto aparecido en La Jiribilla:

Jones, 60 veces y más.

Por: Eyder La O Toledano

Una vez más Ben Jones está en Cuba. Quizá este hombre delgado, de media estatura y afronorteamericano sea uno de los estadounidenses que más viaja a la Isla, dice que sobrepasa las 60 veces. Visto así, Jones, asombra e incómoda, porque desafía todos los imponderables que su gobierno pone sobre su propio pueblo, impedido a venir al país caribeño, distante a solo unas millas.

Jones es un artista de la plástica, un hombre de la cultura y también de las ideas de izquierda, que pinta y se mueve en varias tendencias. Esta vez vino con un marcado interés artístico, el de promover y dar a conocer, entre los cubanos, a un grupo de cultores del pincel afronorteamericanos que trabajan el concepto abstracto.

La muestra La abstracción y los artistas afronorteamericanos: “Son 38 piezas de nueve autores, entre los que me incluyo. Está dedicada a la activista política y poeta Jayne Cortez, una mujer que luchó por el derecho de los negros en EE. UU. y también admiró mucho a Cuba y su cultura”.

Con obras de pequeño y mediano formatos, traídas en las maletas de sus autores, el pasado primero de agosto, en una sala del habanero Museo Nacional de Bellas Artes quedó inaugurada la exposición en la que participan, además, Willie Cole, Bill Hutson, Senga Nengudi, Víctor Davson, Howardena Pindell, Nanette Carter, Melvin Edwards, todos presentes en la capital cubana.

“Conformé la selección de las obras y de los artistas. En EE.UU. cuando hice saber mi interés en venir a Cuba con una exposición del arte abstracto de solo pintores afronorteamericanos, muchos de mis colegas, de todo el país, me escribieron o fueron a verme, pero no fue posible traer todas las obras que quise en un principio. Tuve que seleccionarlas por su tamaño y la importancia de sus autores; hubo otros también de gran interés, pero no fue posible. Quizá en otra oportunidad continuamos con el intercambio e incluya a los representantes más jóvenes”, dice este hombre nacido en Nueva York.

Sobre La abstracción y los artistas afronorteamericanos rememora que la idea comenzó a gestarse hace varios años atrás: “Primero quiero darle muchas gracias a Moraima Clavijo, la anterior directora del Museo Nacional de Bellas Artes, porque sin ella no fuera posible la exposición. Ambos proyectamos esta muestra que, sin duda, es un acontecimiento importante, porque es la primera vez que en Cuba hay una exposición de artistas afroamericanos y que trabajan la forma abstracta. Es un hecho histórico que me permitió traer una delegación de 90 personas desde los EE.UU.”

Con la exposición, Jones, pretende desmitificar la idea de que los creadores afronorteamericanos hacen rechazo al concepto abstracto, de ahí el motivo, precisamente, por el que arma la muestra con esa forma pictórica: “Mucha gente dentro de los EE.UU. no saben que hay artistas afros que trabajan el abstraccionismo, que nos interesa igual que lo figurativo u otra forma de expresión. La exposición es un ejemplo de lo diverso y abarcador que es el mundo de los artistas negros de mi país, y eso es lo que estamos demostrando en aquí también”.

La amplia delegación que lo acompaña está integrada por curadores, coleccionistas de arte, directores de galerías y museos, músicos y 20 artistas de la plástica a los que pretende agrupar para continuar esta travesía a Cuba con otras representaciones, tendencias y técnicas de los creadores de la manifestación de origen africano en los EE. UU.

“Este intercambio representa el primer paso para que vengan artistas norteamericanos, con sus obras, a Cuba. En el arte figurativo, la escultura y en el diseño, hay buenos exponentes y cosas muy buenas, que resultarán muy interesantes para el público de la Isla. Además, queremos que también el arte de los cubanos vaya a los EE. UU. para que se conozca más y vean la calidad de lo que se hace en este país”.

Jones, sin duda, conoce Cuba y a muchas personas de la Isla. No pasa inadvertido. Es saludado con afecto y cariño por muchos. En cuanto a movimientos culturales todo lo que sucede en el país le llama mucho la atención. A propósito de si La abstracción… llegará a otros recintos expositivos del país, argumenta: “Ahora no es posible, está muestra está comprometida para llevarla a galerías de los EE.UU., a partir de octubre. No obstante, hay la posibilidad de que regresemos y vayamos a Santiago de Cuba, hemos hablado cosas de trabajo con Gretel Arreate Echeverría, directora de la galería de arte contemporáneo de esa ciudad”.

El artista no se sustrae de los encantos de la Isla, aunque remarca que su condición nunca ha sido la de un turista, sino la de un hombre de la cultura que viene a Cuba a intercambiar, conocer, investigar y hacer amigos.

“La cultura cubana me fascina”, refiere en un español con marcado acento norteño, pero muy claro para el oído latino menos familiarizado; es tan claro que se atreve a impartir conferencias, a dar ruedas de prensa y compartir amenas charlas. “Desde que descubrí este país, me llamó mucho la atención su pueblo, su arte, su mezcla de razas y culturas, pero sobre todo el lado afrocubano. Fue un redescubrimiento”.

Tomado de: http://www.lajiribilla.cu/articulo/8366/jones-60-veces-y-mas

Afromodernidades

TEATRO DE LAS ESTACIONES CELEBRA SU 20 CUMPLEAÑOS.

Estimados amigos, colegas y curiosos del universo titiritero, la revista de cultura cubana LA JIRIBILLA (www.lajiribilla.cu) acaba de poner on line, un voluminoso dossier dedicado a los 20 años de creado el TEATRO DE LAS ESTACIONES, de Matanzas.

Del 9 al 15 de agosto, el No 691 de esta leída revista, permitirá a conocer a todos los internautas diversos trabajos de opinión, testimonios, y entrevistas, acerca del colectivo asentado en la llamada ciudad de los puentes y los ríos, también de los títeres; más dos galerías de imágenes y bocetos de espectáculos realizados entre 1994 y 2014.

1- Trabajan mucho y bien. Jaime Gómez Triana

2- Teatro de títeres, la profesión que me apasiona. Rubén Darío Salazar

3- Veinte estaciones de entrega artística, pasión y plenitud. Vivian Martínez Tabares

4- Las estaciones teatrales que nos unen. Arneldy Cejas

5- Con los ojos de Dios y las manos de Gepeto. Zenén Calero

6- Una niña afortunada. Bárbara Llanes

7- 20 años en el camino de los títeres. Yudd Favier

8- Titiritero: Dios y Diablo. Ana Valdés Portillo

9- María Laura reflexiona sobre el canibalismo creativo mientras Alicia semira al espejo y descubre que ya no es la niña de antes. María Laura Germán

10- 20 años de buen viaje por el teatro. Yamina Gibert

11- Un paraíso teatral. Sarita Miyares

12- Clásicos peligrosos en Las Estaciones cubanas. Brevísima reseña para 20 años. Sorangel Fuentes Cruz

13- Pinocho o la responsabilidad del teatro. Yamina Gibert

14- Sobre ciertos niños del Teatro de Las Estaciones. Ulises Rodríguez Febles

15- ¡Felicidades estacioneros en su día! Blanca Felipe

16- Teatro de las Estaciones: un paradigma en la escena cubana. Yanisbel Martínez

17- Un almacén perfecto. Juan Carlos Cremata.

18- Renovación y búsqueda: los programas de mano en Teatro de Las Estaciones. Marbelis Díaz.

19- Una huella por cada estación. Mayté Madruga

20- Cuatro estaciones que ya duran 20 años. Norge Espinosa Mendoza

-Cronología de espectáculos de Teatro de Las Estaciones (1994-2014)

Galería Bocetos de Zenén Calero para los espectáculos Un gato con botas (1995), La niña que riega la albahaca y

el príncipe preguntón (1996), La caja de los juguetes (2003), El patico feo (2006)

Retabloabierto.

Los viajes al revés de Teatro de Las Estaciones. Rubén Darío Salazar

Poesía.

Redondillejo de las estaciones. José Manuel Espino

El cuento. (Un texto teatral inédito escrito para Teatro de Las Estaciones)

El carnaval de los animales. Ulises Rodríguez Febles

Agradecemos la gentil colaboración de todos los que integran el dossier y la excelente labor del equipo realizador de La Jiribilla. ¡GRACIAS!