Archive for 27 abril 2014

Afromodernidades

Cuba: una patria y una nación imaginadas por los esclavos poetas del XIX.

Por: Alberto Abreu Arcia

El pensamiento historiográfico cubano ha insistido hasta la saciedad en los diferentes modos en que los patricios iluministas del siglo XIX, a través de la literatura, fueron delineando un proyecto de nación acorde a sus perspectivas e intereses de clase y raza. Sin embargo, poco o nada sabemos sobre cómo los esclavos o los mulatos y negros libres, desde su condición de sujetos subalternos, imaginaron a la nación cubana. ¿Cuáles eran sus percepciones sobre la patria, la cubanidad y cómo fueron evolucionando en ellos estas nociones?

Las líneas que siguen intentan explorar este fenómeno a partir de los poemas escritos por un grupo de esclavos como: Néstor Cepeda, Juan Antonio Frías, Mácsimo Hero de Neiba [Ambrosio Echemendía], Manuel Roblejo, Narciso Blanco [José del Carmen Díaz] cuyas voces emergen al panorama literario cubano entre 1850 y 1860.

CubaunapatriayunanacionimaginadaporlosesclavospoetasdelXIX .doc

25 April, 2014 04:40

Por la diversidad sexual en Cuba: En el activismo no sobra ningún grupo

Por: Sandra Abd’Allah- Álvarez Ramírez

Del 6 al 10 de mayo se celebrará en Cuba la Conferencia regional de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales para América Latina y el Caribe (ILGALAC), y se espera que reúna a cientos de activistas de Latinoamérica y el Caribe interesados en una agenda común en el área con relación a los derechos de las personas.

El Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) es la i

nstitución que por nuestro país está encargada de la organización del evento, en el cual participarán activistas de sus redes comunitarias, como de otros proyectos ciudadanos independientes de la mencionada institución gubernamental.

Maykel González Vivero es un periodista cubano, con un marcado activismo contra la homofobia y por los derechos de las personas LGTBI en Cuba. Su labor es perceptible en su blog El Níctalope desde aborda regularmente la temática.

González Vivero formará parte de los activistas que por el proyecto anticapitalista e independiente o Arcoiris estará presente en dicho evento. Ante esa posibilidad, surgen entonces las siguientes preguntas:

¿Cómo valorarías el hecho de que a pesar de los evidentes retrasos de Cuba, comparado con algunos países del área, en temas como los derechos de las personas LGTBI, haya sido escogido el país para la celebración de la Conferencia Regional de ILGALAC?

ILGALAC usa en Cuba la hospitalidad de una institución comprometida con los derechos LGBTI como CENESEX. Declaraciones recientes elogian los avances de la Isla y la oportunidad de compartirlos que también proveerá la conferencia. CENESEX, sin duda, ha pugnado con perseverancia y posee un inventario actualizado en materia de derechos LGBTI. Lamentablemente, la noción de un activismo ceñido a las estrategias institucionales no ha favorecido el empoderamiento de las personas LGBTI en el país. Asumir que sólo hay una ruta para promover y reclamar el ejercicio de derechos con implicaciones políticas deteriora la credibilidad de ese activismo institucional. Cuba, digámoslo sin la sutileza de las propuestas respetuosas, se ha quedado a la zaga con respecto a varias naciones latinoamericanas con atavismos semejantes a los nuestros. En Argentina, Uruguay, etc., la diferencia la hizo una sociedad civil saludable y heterogénea, capaz de establecer alianzas con los movimientos políticos progresistas para erigirse en entidad dialogante con los poderes.

Entrevista a Maykel .doc

Afromodernidades

Apuntes para una cartografía en torno al debate del término Afrocubano/a.

Por: Alberto Abreu

En los últimos tiempos la impugnación del término afrocubano se ha colocado como un lugar común en diferentes intervenciones de intelectuales cubanos. Los intentos por descalificar este término provenientes, casi siempre, del ámbito académico institucional, y los argumentos esgrimidos por sus detractores trascienden la dimensión terminológica, y vehiculan un grupo de cuestiones relativas a la preservación de la identidad nacional, la historia de la nación y la unidad de la Revolución Cubana. Desde luego que tales impugnaciones no resultan nuevas. Me recuerdan la reacción que hacia finales de la década del ochenta produjo en el paisaje intelectual cubano el encuentro de un grupo de jóvenes artistas e intelectuales con los postulados teóricos del postestructuralismo y la postmodernidad, y los descalces de aquella generación emergente a ciertos marcos analíticos, paradigmas teóricos, así como al monolitismo de sentido, las percepciones enclaustradas del sujeto y la identidad nacional heredadas de los años setenta, las cuales se tornaban inoperante para analizar estos nuevos gestos culturales. Sobre la manera en que, tiempo después, esa misma academia recicló hasta hacer suyos tales presupuestos, discursos y obras -presentándolos, en muchas ocasiones, como una conquista suya-, es otra historia que no puede hacernos olvidar aquellas tensiones y encarnizados debates que, en el marco de las luchas interpretativas y en el plano de las relaciones saber-poder atravesaron el campo cultural cubano de la segunda mitad de los ochenta y primeros años de la década del noventa. En primer lugar, porque una zona importante de aquellas poéticas emergentes (René Peña, Armando Mariño, Douglas Pérez, Elio Rodríguez, Belkis Ayllón, Pedro Álvarez el método de actuación trascendente de Tomás González, la cultura hip hop) interpelaban las políticas de representación, hasta entonces vigentes, sustentadas en un sujeto nacional homogéneo, al tiempo que se abrían a provocadoras representaciones del cuerpo racializado negro deconstruyendo un grupo de mitos arraigados en el imaginario popular. Compulsadas por esa fascinación posmoderna por los bordes, la alteridad, la carnavalización, el neohistoricismo y la disolución de las fronteras entre lo culto y lo popular estas obras desmontaban ciertos silencios, estrategias de reducción que habían devenido en signo de la centralidad del poder del blanco frente al sujeto negro/a o mulato/a.

Sin embargo, ya entrado el nuevo milenio se produce un desplazamiento de estos análisis y debates, hasta entonces enunciados desde el campo de las presentaciones simbólicas y el discurso sobre el arte y la literatura, al campo de las ciencias sociales. Lo que trajo consigo la aparición de nuevas voces textos o proyectos socio-culturales que desde disciplina como la historia, la antropología, la etnografía jerarquizaron el abordaje de estas problemáticas. A ellos habría que sumarle otras cuestiones relativas a los paradigmas y el status teórico-metodológico de estas disciplinas para encarar esos nuevos desafíos provenientes de los imaginarios y sujetos subalternos, de la memoria contada desde el poder o desde la perspectiva del otro. Lo anterior resulta válido para entender por qué los debates sobre el término afrocubano/a, dentro del campo intelectual cubano de hoy, no sólo remiten -una manera u otra- a ciertos vacíos, momentos de tensión e irresolución simbólica dentro nuestra memoria nacional, sino que también necesariamente competen al status teórico de nuestras ciencias sociales, y sobre todo a las luchas que se libran en el espacio de las relaciones saber-poder.

Por estas razones, a pesar de que algunos como suele ser ya un lugar común en este tipo de debates culturales- intenten presentar al término afrocubano/a como peyorativo, erosionador de la identidad nacional, dicho rótulo se coloca como el lugar teórico que describe y donde se dilucidan un grupo de fricciones entre la viejas y las nuevas epistemologías raciales. Lo que intento decir, es que más allá de los afeites políticos, de implante neoliberal, etc., con que intentan ser presentado por algunos de sus detractores, los debates alrededor del vocablo afrocubano/a no son más que otro capítulo de las tantas luchas interpretativas libradas en la historia del campo intelectual cubano, donde lo que está en juego son relaciones de saber o lo que Pierre Bourdieu en La fuerza de la representación llama: el monopolio respecto al poder de hacer ver y hacer creer, hacer conocer y hacer reconocer. Así lo sugieren muchos de estos textos que vienen germinando desde los bordes del saber institucional, y en los que se advierten la impronta deconstructiva de los estudios subalternos y decoloniales, la crítica cultural y el pensamiento afrofeminista frente a la voluntad centrista y unificadora de una academia que en nombre el conocimiento verdadero se afana en domesticar, ordenar, jerarquizar gestos culturales, sujetos, e imaginarios que antes proscribió por iletrados, no cultos. El posicionamiento que en este sentido asumen los hablantes en estas discusiones nos ayuda a entender por qué en estas discusiones algunas voces oficialmente resultan más visibles que otras.

A manera de resumen considero, que un análisis de las discusiones sobre el término afrocubano/a en el campo cultural cubano del nuevo milenio, presupone: historiar la evolución e itinerarios que describe este término en su tránsito por el campo intelectual cubano de los siglos XX y XXI, auscultado aquellos momentos en que el mismo ha servido como mecanismo explicativo a nuestros procesos históricos-culturales. Llama la atención como tanto el térmico afrocubano/a como la ideología del mestizaje, de una forma u otra, deben su nacimiento o puesta en circulación a las mismas coyunturas históricas. Basta repasar las páginas de la Revista de Avance para constatar como Alfredo Zamora en su reseña Eduardo Abela, pintor cubano (1928), al referirse a la representación del negro en la pintura de este artista habla de: la complejidad del alma afrocubana. De igual forma Fernando Ortiz, quien empleó el termino en reiteradas ocasiones, nos habla de: Los afrocubanos dientemellados (1929), de Cuentos afrocubanos (1929), De la música afrocubana (1934), etc. De igual forma el rótulo identificó a instituciones como la Sociedad de Estudios Afrocubanos, dirigida por Ortiz y la revista Estudios Afrocubanos. Ballagas en su Mapa de la poesía negra americana, (1946) se refiere a las habilidades del letrado blanco para captar el espíritu afro-cubano. El vocablo también figura en los estudios de Rómulo Lachatañeré. Aunque, según afirma el investigador Tomás Fernández Robaina, el término fue criticado por Nicolás Guillén y Alberto Arredondo[1], sin embargo, es precisamente Gustavo Urrutia, amigo cercano de Guillén, quien lo dota de nuevos sentidos y de un horizonte de significado que dialoga con los propuestos posteriormente por Ortiz en su estudio Por la integración cubana de blancos y negros (1959). La genealogía que, en este estudio, Ortiz construye de dicho vocablo remonta su empleo, entre nosotros, a 1847.

Después de estos datos que, de manera sucinta, acabo de ofrecer resulta incongruente y hasta paradójico que quienes, en la actualidad, apelen a la descalificación de este término, sean los mismos que defienden el pensamiento transculturador de Ortiz, la mulatez de Guillén, o los travestismos y canibalismos culturales a los que apeló la corriente poética conocida como poesía negra, mulata, afrocubana o afroantillana. Desde luego, que a nadie se le ocurriría decir que en Fernando Ortiz el empleo del vocablo afrocubano, desde el punto de vista sintáctico, es defectuoso, ni que el mismo es un constructo llegado de la academia norteamericana, o un intento de trasladar metodologías foráneas para explicar nuestros procesos, ni mucho menos calificarlo de implante del neoliberalismo. Como si en la historia de nuestra modernidad periférica fueran nuevos estos ademanes de reciclajes, citas, apropiaciones y contra-apropiaciones que intentan dotar de nuevos sentidos y de un carácter propio ideas, tendencias y conductas culturales generadas en contextos centrales.

Lógico que los contornos semánticos de dicho vocablo no se han mantenido estáticos, sino que han ensanchado a otras inflexiones y recombinaciones. En 1966, en un texto entregado para un número especial de la revista Casa de las Américas (no. 36-36), dedicado a la presencia de África en América, Fernando Ortiz estratégicamente vuelve a reposicionar el término al hablar de una cocina afrocubana, en ese mismo número aparece un ensayo de Julio Le Riverend, quien propone el concepto de Afroamérica, retomado posteriormente (1992) por Nancy Morejón en su ensayo ¿Afroamérica, ¿la invisible?.

Finalmente pregunto: si en las comunidades intelectuales de América Latina y el Caribe, donde el término es reciente, el mismo ha sido abrazado sin reticencia, ¿por qué en Cuba sigue despertando tantos recelos? ¿Qué razones se enmascaran detrás de los mismos? Lo cierto es que quiérase o no: afrocubano/a no es un simple vocablo, sino del espacio teórico que la tradición del pensamiento antirracista y descolonizador cubano construyó a lo largo del siglo XX. El lugar de enunciación desde el cual se han articulado y re-pensando los vínculos de racialidad negra con la identidad nacional, nuestra historia y cultura.

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Fe de errata:

En el texto titulado: Prosiguen los espacios de conferencias, debates, y reflexiones ….” se plantea que la dirección de fotografía de “Sobre tus ojos”, pertenece a cargo de Alejandro Pérez en lugar de a Raúl Pérez Ureta. A fin de enmendar este equívoco a continuación transcribimos la ficha técnica de este material.

Guión y dirección: Rufo Caballero.

Producción: Suraima Vásquez Ruíz.

Dirección de fotografía: Raúl Pérez Ureta.

Banda sonora: Polito Ibáñez.

Montaje: Damián F. Font.

Coreografía: Tania Vergara.

Pedimos disculpas por el desliz.

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Prosiguen los espacios de conferencias, debates y reflexiones en la sede de la ACAA en Cárdenas como parte del proyecto curatorial Sediciones.

Como parte del proyecto curatorial Sediciones (Expo Homenaje a Rufo Caballero Mora), el pasado 5 de abril en horas de la noche el critico de arte Jorge Rivas ofreció una conferencia sobre la problemática del coleccionismo privado en Cuba. Rivas abordó la génesis del coleccionismo, sus distintos períodos y avatares dentro de la historia del arte cubano. Según el crítico los coleccionistas en Cuba forman una familia pequeña. En su charla que duró aproximadamente una hora y media el conferencista también abordó otras complejas aristas que vinculan al coleccionista con las relaciones entre arte y mercado, y determinadas problemáticas de la política cultural y la sociedad cubana contemporánea. Así como las limitaciones que impiden su desarrollo.

Mientras en la tarde de hoy sábado 12 de abril un público integrado fundamentalmente por trabajadores de los medios, estudiantes de periodismo, amigos y admiradores, y entre los que se encontraba Nidia Mora la madre del fallecido ensayista y crítico cubano dialogaron sobre “Las sediciones críticas de Rufo Caballero al video clip y la crítica en los medios”, tomando como referente la labor ejercida por este intelectual en espacios televisivos como El caballete de Lucas y La columna . Los asistentes reflexionaron sobre distintas problemáticas que tienen que ver con el ejercicio de la crítica en la radio y la televisión, así como con cuestiones relacionadas con la circulación del video clip en nuestros medios. Según el director de radio Roberto González:”cuando se habla de crítica desde y hacia los medios en Cuba, hay que partir de la labor desarrollada por Rufo”. A lo que el narrador y ensayista Alberto Abreu, moderador del encuentro, añadió: ” Rufo no sólo lleno un vacío, vino a romper los prejuicios que muchos intelectuales sentíamos hacia los medios, quienes los veían como algo menor, propio de la farándula, e incluso introdujo a través de su críticas un grupo de categorías propias de la teoría de la cultura que hasta entonces sólo se movían dentro del marco selecto de los intelectuales. Podíamos o no estar de acuerdo con él, pero es innegable que sus puntos de vistas partían de argumentos sólidos, de un conocimiento vasto del arte y la cultura. Por otra parte, su ejercicio como crítico no solo se limitó a dar juicios de valor sobre los productos televisivos o los audiovisuales, sino que permitió explicar determinados movimientos o gestos culturales completamente nuevos en el panorama cultural cubano de principios de milenio como el video clip. El video clip era un género marginal, una expresión menor, otra cosa más de la cultura popular hasta que Rufo lo dotó de un soporte o basamento teórico que lo elevó a la categoría que hoy tiene. De igual forma pasó con determinados imaginarios o representaciones visuales de sujetos tenidos como marginales dentro de la sociedad cubana, a los cuales _rompiendo tabúes y prejuicios_ colocó en un plano de merecida dignidad”.

La actividad concluyó con la premier del video arte Sobre tus ojos realizado por Rufo Caballero con el ICAIC, y con la intervención de Viengsay Valdés, fotografía de Alejandro Pérez y la banda sonora de Polito Ibáñez.

Expo. SEDICIONES Testimonio Gráfico

Imágenes del proceso de montaje y de la inauguraciòn de la expo. Sediciones (Homenaje a Rufo Caballero Mora), inaugurada el pasado 5 de abril en la galería de la casa sede de la ACAA en Cárdenas.

Afromodernidades

El pasado sábado 5 de abril a las 5:00 p.m. fue inaugurada en la galería de la casa sede de la ACAA en Cárdenas la expo Sediciones en homenaje al destacado ensayista cubano Rufo Caballero. Afromodernidades continuaciòn reproduce las palabras al catalogo de Alberto Abreu, curador de la muestra.

Sediciones, así se titula el presente proyecto de curaduría. El título está tomado de un libro de Rufo Caballero, nos hemos apropiado de él a través de esos ejercicios intertextuales de citas y alusiones paródicas que tanto celebraba su escritura. Por otra parte, el mismo sintetiza esos juegos carnavalescos entre el centro y la alteridad, que en sus estudios sobre la visualidad cubana de finales del siglo pasado denominó subjetividades laterales.

Deseo aclarar, que aunque los presupuestos curatoriales de esta muestra tienen como punto de partida el tópico del coleccionismo privado en Cuba, no intenta reposicionarlo ni problematizarlo, simplemente que el mismo sirva de hilo conductor para una exploración entorno a la memoria y el espacio íntimo del artista. Quienes tuvimos la posibilidad de visitarlo, pudimos apreciar la importante colección de piezas de arte que Caballero atesoraba en su casa obsequiadas por artistas cuyas poéticas había ayudado a explicitar a través de su labor como crítico desde las páginas de El Caimán Barbudo, La Gaceta de Cuba, Unión y la sección Espacio abierto de la revista Revolución y Cultura donde laboró por algunos años. Siempre me cautivó las sutiles connotaciones que adquirían de estas obras al ser emplazadas en un entorno íntimo, doméstico. Aspecto que ponía de manifiesto la suspicacia de Rufo como curador, sus predilecciones estéticas por determinadas poéticas, autores y discursos. Esto nada tenía que ver con la definición tradicional, más ortodoxa, del coleccionista de arte. Todo lo contrario. Estas piezas al formar parte del ámbito privado del ensayista, más allá de sus insinuaciones sediciosas, reñidas con la mojigatería de ciertos circuitos institucionales del arte cubano, expresaban una voluntad otra de socialización, y la aspiración de ser compartidas desde la complicidad con los amigos que lo visitaban. Estos aspectos, más allá de su matiz anecdótico, determinan los criterios curatoriales a seguidos en esta muestra proyecto.

Por razones que no vienen al caso analizar aquí, de aquella colección solo exhibiremos una parte que yace en poder de su madre y heredera universal. Lo que intento decir, es que Sediciones, es una muestra humilde, que puede provocar cierto sentimiento de decepción en aquel espectador ávido de fisgoneos, ansioso por encontrar en ella ciertos referentes o marcas alusivas a aquellas estéticas y gestos pictóricos que, durante las décadas del ochenta y primera mitad del noventa, revolucionaron la visualidad cubana. Por el contrario, en la muestra que van a ver importan tanto lo que se dice como lo que se calla y desplaza o aquellos momentos que sugieren un vacío o hiato dentro del discurso curatorial.

Varios son los retos que tuvimos que enfrentar a la hora de concebir Sediciones. El primero de ellos es la mirada antidisciplinaria que caracteriza la labor ensayística y crítica de Caballero, de ahí que sus reflexiones sobre el arte y la cultura se coloquen en un espacio fronterizo, la intersección con varios géneros como: la teoría, el audiovisual, la artes plásticas, el cine, la literatura, así como con determinadas problemáticas del campo cultural cubano relacionados con los imaginarios emergentes de la otredad o alteridad. Lo que nos lleva a concebir esta exposición como un espacio discursivo trans-genérico, siempre abierto a la reflexión y el debate.

Intentamos mostrar alrededor de 20 piezas de diferentes formatos, técnicas entre las cuales se encuentran obras de diferentes corrientes y períodos del arte cubano perteneciente a autores como Agustín Bejerano, Aisar Jalil, Isabel de las Mercedes, Socorro, Hilda y Manuel Vidal, etc., así como un grupo de fotografías y caricaturas realizadas a Rufo Caballero por artistas cubanos en varios momentos de su vida.

Alberto Abreu

Curador.

Afromodernidades

E-mail enviado el 8 de abril por Tomás Fernández Robaina al redactor del boletín digital La Ceiba con el motivo del debate suscitado en los últimos días.

Estimado Tato:

Te envío este texto fundacional del periódico La Doctrina de
Martí. Su autor, director de dicho órgano periodístico, Rafael Serra Montalvo, fue uno de sus más fervientes seguidores, y el pionero en dar a conocer la obra y pensamiento, de José Martí, al año posterior a su caída en Dos Ríos, quien lo denominó en vida El Apóstol, por su entrega total a la causa independentista. Me parece conveniente su difusión, para que se conozcan ideas que nos han inspirado en la lucha que libramos desde 1959 en contra de todos los prejuicios heredados de la esclavitud, y mantenidos de modos solapados o no, hasta hoy. Este batallar se ha hecho más visible en nuestras sociedades contemporánea, como consecuencia de la crisis económica, social, identitario, y de valores morales que se manifiesta en cada uno de nuestros países, en unos más que en otros. Y por, supuesto, Cuba no podía ser una excepción.

Obviamente los contextos materiales actuales son diferentes, con los referentes en el artículo, pero en esencia no son pocos los elementos que nos permiten reflexionar sobre la batalla que libramos ahora no, pro una independencia política, pero si en pro de una concientización y en pro de una identificación y pertenencia de los que aún no están plenamente identificado con la historia de nuestra sociedad, y con los que anhelamos mejorarla sin limitaciones religiosas, genéricas, sexuales, color de la piel, y clasista. Por supuesto, también es necesario que no pasemos todo lo que hemos avanzado objetivamente. Una prueba parcial, pero objetiva, lo tenemos en los diversos espacios en los que ahora se analizan todas estos problemas contemporáneos. Gracias por tu colaboración, hermano Tato, Tomasito [Fernández Robaina] cada día más cimarrón.


Nuestra labor.

EXERGO: Los planetas, no porque hayan de girar alrededor del sol, y de él
reciban luz y calor, tienen todos un mismo movimiento ni una misma vida. Es cada
planeta una variedad dentro de la unidad del sistema,
Pi y Margall

Procedemos de la escuela de Martí. En ella se templó nuestra alma y se forjó nuestro carácter. Allí aprendimos del venerable maestro, conocer, sin confundir jamás, el falso brillo de la virtud postiza; lo que honra, purifica y ennoblece la práctica del bien. Nos enseñó a ser indóciles contra toda forma de tiranía, contra toda soberbia, y consecuente amigo de la humildad honrada; a oponernos con coraje viril y previsor contra las concesiones de poderes vitalicios, y a estimar como regazo del abuso las reelecciones continuadas de los administradores de los intereses públicos; como a acatar con decoro, y a sostener con fidelidad patriótica a nuestros poderhabientes; pero sin perderles de vista ni disimular sus extravíos, porque son estos los senderos más seguros de llegar a la desmoralización administrativa y a la ruina de todos.

Nos enseñó el ilustre Martí, que un pueblo compuesto de distintos elementos vivos y maniatados por un mismo yugo deben estar sinceramente unidos y representados por igual en todas las capacidades contributivas a la creación del país. Porque los que como cubanos servimos para entrar en la compartición del sacrificio, como cubanos hemos de estar también en la compartición del beneficio. Para recompensar el mérito de la virtud al tanto por ciento, no habrá dinero bastante en todo el mundo, ni la virtud verdadera aceptaría tan ominosa transacción: Pero para patentizar y hacer justicia al mérito positivo cuando el mérito seudal se sobrepone para esto, si no falta la honradez o la energía, hay
sobrado lugar, manera y tiempo. Siempre habrá en todas partes descontentos. Muchas veces egoístas. Pero cuando el descontento es con justicia, los descontentos se unen, crecen, vigorizan, luchan y hasta vencen. La virtud de los que dirigen a los pueblos no se debe sentir únicamente, sino hacerla sentir como provecho colectivo entre los poderdantes. En pos del triunfo de la verdad practicada por el eximio maestro, hemos de dirigir nuestra labor. Trabajamos por la verdadera revolución que no es la guerra, porque la guerra es el medio; la revolución el fin. La esclavitud, como germen de horrores y colmo de injusticias, pudre el seno de la sociedad que la sustenta. La esclavitud, con su halito fatal, corrompe las costumbres, vive de la estabilidad de la ignorancia; crea como consecuencia de su abominable jerarquías, las preocupaciones dolorosas; enerva al hombre, envilece a la mujer, destruye la vitalidad y desmoraliza al pueblo. Echar al déspota fuera de nuestra Patria, y también combatir y vencer contra sus enfermizas tradiciones; purificar las costumbres, darles derechos y completa garantiza a la mujer; abolir los privilegios, no tan solo en la ley escrita sino también en la ley moral: consagrarse a toda obra de provecho común; aplicar los progresos de la inteligencia a las necesidades de la vida; establecer la igualdad, difundir la instrucción y preservar con toda su grandeza la justicia. Revolucionemos.

Desde ahora y como base de la más inalterable armonía, creemos bueno y de rigor ratificar la verdadera democracia, que es de donde tiene que surgir el bien de la Republica.

Odiar al gobierno de España por manía, no constituye el patriotismo. El hábito español es el peligro. Desciñámonos el hábito. Sentado queda que no venimos a segregar. Nuestra misión es la de unir. Pero unir de verdad. No con la unión desventajosa y desigual del jinete y el corcel. Hay que hacer porque prevalezca la verdad. Toda excusa en el instante de administrar justicia, es traición al principio, es un mentir.

Virtudes y elementos tenemos para crear una buena República; pero si estas virtudes y estos elementos no son exactamente armonizados con las necesidades imperiosas del país, no tendríamos República.

Desde la extrema izquierda del Partido separatista, y en conformidad con los preceptos aceptados por todos, hemos de dirigir nuestros esfuerzos para el triunfo de la Independencia de la patria, para que sean reales y no vaga ficción los derechos del pueblo. Esta es nuestra labor
(Rafael Serra: Nuestra Labor, La doctrina de Martí, Nueva York, 25 de julio 1896, p.1 cols.1-3, Colección Cubana. Biblioteca Nacional de Cuba.

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SUMAR Y NO RESTAR: ARAAC MÁS ALLA DEL DEBATE

La Articulación Regional Afrodescendiente desea reconocer la colaboración de
las instituciones gubernamentales cubanas que el pasado 21 de marzo se sumaron,
por primera vez, a la celebración del Día Internacional contra la Discriminación
Racial. Nos parece un gesto importante que debe ir sumando conciencia y acciones
emancipatorias a las luchas antidiscriminatorias en general y antirracistas en
particular que están teniendo lugar en la esfera publica cubana de los últimos
lustros.
El esfuerzo de varias personas, grupos y organizaciones de la sociedad civil
comienza a ser acompañado por varias instituciones y organismos que, aunque
pocos aun, ayudan a tomar conciencia publica de la fuerza que vienen tomando
gestos, actitudes y acciones racistas expresadas por personas e instituciones,
así como de otras necesidades que nuestra educación o nuestros medios, para solo
hablar de dos sectores, no insertan en sus políticas. ARAAC reitera su
disposición de trabajar con todas y cada una de las instituciones y organismos
cubanos gubernamentales y no gubernamentales en la promoción de la igualdad
racial en Cuba y en la búsqueda de políticas publicas que ayuden a erradicar las
causas que reproducen la ideología racista entre nosotros.
El pasado 21 de marzo del 2014 en la actividad que tuvo lugar en la sede de la
Asociación Cubana de Naciones Unidas, se cuestiono la intervención de Tomas
Fernández Robaina, uno de los más consistentes estudiosos del tema racial en
Cuba, quien hablo esa mañana de la necesidad de socializar la conciencia
antirracista mas allá de las aulas, salones e instituciones donde se debaten
estos temas. La intervención de Tomasito fue calificada de provocación,
sumándose otras descalificaciones e intervenciones que niegan el debate
revolucionario y afectan los principios de una verdadera batalla contra la
discriminación racial en la isla; validando absurdos protagonismos en un tema
que solo se resuelve a través de una estrategia colectiva, multisectorial y
pegada a los mas afectados por este tipo de opresión.
ARAAC invita a reflexionar sobre la dispersión que caracteriza hoy la lucha
antirracista en Cuba, pues constituye un factor que fragmenta y desmoviliza, y
lejos de esclarecer, agrega una gran confusión al debate. No apelamos a esa
falsa unidad que oculta las diferencias, sino al reconocimiento y al intercambio
con esa diversidad y cantidad de modos de entender las problemáticas raciales,
la pluralidad de enfoques para explicarlas y las múltiples soluciones a mediano
y largo plazo. En tal diversidad hallamos un nuevo campo de discusión y
posibilidades antes inédito en Cuba, donde se cruzan las problemáticas de
género, clase, religiosidad, orientación sexual, junto a cuestiones ideológicas,
generacionales, regionales, locales, institucionales, etc. Pensamos que este
campo antirracista heterogéneo debe ser enriquecido con responsabilidad y
compromiso con esos grupos y barrios enteros que necesitan nuestra contribución
ciudadana.
En medio de un contexto adverso para los millones de afrodescendientes en la
región debemos priorizar nuestra inserción en las nuevas proyecciones
socioeconómicas y en los debates constitucionales, políticos y comunitarios
sobre la distribución de la riqueza y el poder, así como en el reconocimiento
social de nuestras poblaciones y sus culturas, procurando un mayor nivel de
visibilidad y participación en la vida económica, política y social de nuestros
países. Hoy en Cuba tienen lugar debates esenciales para el desarrollo y el
futuro de toda la nación, en tales discusiones apenas se escuchan nuestras voces
y demandas específicas, silenciadas por una resistente negativa a aceptar las
crecientes y sutiles formas de la discriminación racial y tratar de abordarlas
con mayor urgencia y responsabilidad públicas.
La falta de consenso, agendas practicas, dialogo, respeto e intercambio entre
las propias organizaciones antirracistas es un factor que desangra el movimiento
negro en todo el continente y es un error estratégico que en Cuba debemos evitar
y superar. ARAAC no se detendrá en descalificar a ninguna persona, grupo o
acción antirracista sino a colaborar e intensificar nuestra labor vindicativa y
propositiva, sin desconocer los beneficios que trajo la Revolución a nuestra
población negra y sin dejar de criticar los errores actuales.
ARAAC intenta aliarse con todas las fuerzas emancipatorias y
antidiscriminatorias que luchan en Cuba por erradicar o minimizar cualquier tipo
de opresión o humillación. Si nos acercamos a un punto de común acuerdo, este
crecerá con el respeto, el intercambio y el trabajo compartido. Por un solo
camino nadie podrá avanzar mucho al abordar una problemática que necesita
sistematicidad, conocimiento y sensibilidad.
ARAAC convoca a fortalecer el activismo social y político, las agendas
ciudadanas, la capacidad de dialogo y el contacto con la realidad y con las
personas para quienes trabajamos en esta lucha común, conscientes de las
ganancias sociales y de las limitaciones de nuestro Socialismo, pero también de
las oportunidades que debemos encontrar juntos en el camino hacia una ciudadanía
más plena.

La Habana, Primero de Abril del 2014.
Articulación Regional Afrodescendiente. (Capitulo cubano)

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UN PENOSO INCIDENTE.

El pasado día 21 de marzo como parte de las celebraciones oficiales por el Día Internacional contra la Discriminación Racial, tuvo lugar en la sede de la Sociedad Cubana de las Naciones Unidas un panel para reflexionar sobre la problemática racial en Cuba, con un auditorio integrado por más de cuarenta participantes (fundamentalmente académicos e intelectuales interesados en el tema). Una vez concluido la intervención de dicho panel, -integrado por Heriberto Feraudy y Antonio Martínez-, Tomás Fernández Robaina pidió la palabra para insistir en la necesidad de sacar estas discusiones de los recintos académicos y hacerla extensiva a los distintos sectores de la población cubana, especialmente a la gente de a pie. A lo que Heriberto Feraudy -desde su condición de Presidente del Proyecto de Lucha contra el racismo y la Discriminación de la UNEAC- le repostó con todo un discurso cargado de emplazamientos políticos, que se pusieron claramente de manifiesto cuando concluidas sus palabras, la funcionaria de las Naciones Unidas intervino para señalar que le parecían plausibles y oportunas la intervención de Feraudy pues aquella era una institución revolucionaria que no toleraba provocaciones. Según un el testimonio de una de las participantes en el evento, en un e-mail dirigido a Fernández Robaina, se trata de un hecho penoso y desmedido: por el ambiente que creó entre la gente que no te conoce, fue muy lamentable y nos debe llamar a la reflexión. Sobre este gesto de descalificación política contra un intelectual y luchador antirracista de la estatura de Fernández Robaina, han reaccionado el mismo Robaina y otros intelectuales cubanos. .

El 23 de marzo Fernández Robaina dirigió la siguiente carta a Heriberto Feraudy:

Heriberto, me sorprendió extraordinariamente tu reacción ante mis palabras,
pues son las mismas que vengo diciendo desde que escribí mi primer ensayo sobre
la presencia martiana en el Partido Independiente de Color, y que he ampliado y
enriquecido a través de mis combates en espacios nacionales y extranjeros, no
siempre enfrentándome a los enemigos, sino a nuestros propios hermanos de
lucha, que no siempre comprenden o mal interpreta acciones y palabras. Mis
palabras jamás serán las que dicen los enemigos de nuestro proceso, las
palabras no son las que definen objetivamente a los hombres, sino los hechos.

Mi análisis del racismo tan enraizado en la mente de todos nosotros lo vengo
mostrando y argumentado desde hace años, los que han ido a mis cursos y
conferencias saben muy bien que mi lenguaje no es de odio, mucho menos el de
sembrar cizaña, sino el de cultivar amor, fraternidad, la comprensión histórica
y social de errores cometidos, como una de las consecuencias dialécticas de
nuestro proceso, grandioso en su más amplio y trascendental sentido, pero no
exento de extremismos, y de dogmatismo, como la historia evidencia ha ocurrido
en todas las verdaderas revoluciones.

Mi lenguaje no siembra la división, intenta la unión, la concordia; decir la
verdad sobre la real historia de Cuba a los sectores más urgidos de nuestra
población de acceder a ese conocimiento, no es repetir las palabras de los que
buscan destruir nuestro proceso sino por el contrario, hacernos más fuertes en
esos espacios, reconociéndonos más profundamente, como una de las partes
fundamentales de la realidad que defendemos, debemos tomar la delantera,
posiciones de ventaja en esa batalla e impedir dejar espacios libres para los
que luchan no por el mejoramiento armónico de nuestra sociedad dentro del
socialismo.

Los que deseamos hacer más expansivo, y fuerte el conocimiento histórico y el
debate crítico, pero constructivo para erradicar males que todavía sobreviven
en Cuba, somos defensores comprobados de nuestros logros, pero muy analíticos
de los desaciertos cometidos ayer, para evitar los que puedan ocurrir hoy, e
impedir que se reproduzcan situaciones ya superadas.

Cuando me invitaste a forma parte de la Comisión Aponte, de acuerdo con la
valoración que hiciste de mí, pensé que me conocías más de lo que yo pensaba,
pues de ser así, seguramente no hubieras mal interpretado mis palabras,
independientemente de que por mi apasionamiento hubiera dicho algo que no se
articulara con mis acciones cotidiana, comunitarias, investigativas, no solo en
fuentes archivísticas y bibliográficas sino con las fuentes testimoniales de
hombres y mujeres que han expresado sus sentires, y valoraciones como parte de
ese pueblo del cual nosotros formamos parte y que también anhelan un
mejoramiento aun mayor de lo obtenido hasta aquí y que necesitan en igual
medida un conocimiento y herramientas cognoscitiva para enfrentar con mejores
condiciones los retos sociales y económicos que surgirán en nuestra sociedad ya
sumida en el proceso de cambio total.

Para nadie es un secreto que en un país como el nuestro, para hacer algo que
tenga una verdadera repercusión tiene que contar con el apoyo gubernamental,
institucional. En la actividad del ARAC de la Casa del Alba, de la semana
pasada Tato señaló que al gobierno, a las autoridades les tocaba desde muchos
ángulos el mayor peso en esa lucha, porque tienen la posibilidad de legislar,
aplicar leyes, tomar medidas efectivas para reducir las acciones racistas,
sobre las cuales cada día hay mayores quejas, pero Heriberto, las acciones que
se tomen desde el poder para eliminar el mal de las discriminaciones, no están
reñidas contra la realización de paneles, de debates abiertos, en espacios
hasta ahora no habituales, ambas tendencias, se complementan y contribuirán
mutuamente al conocimiento de esa historia olvidada, silenciada, que la propia
revolución se esfuerza por dar a conocer; el libro el negro en cuba (1990) se
escribió inspirado en las palabras de nuestro comandante en jefe cuando en la
clausura de los actos por el centenario de la guerra de los diez años, llamó a
los estudiosos, a los amantes de nuestra historia, a investigar y a publicar
esas historias, figuras y a los hechos apenas abordados en nuestros programas
de historia. Socializar ese conocimiento, contribuir a la concientización de
dónde venimos, que somos y que queremos, teniendo presente, la significación
del surgimiento del poder revolucionario liderado por nuestro Comandante Fidel,
es de suma relevancia para la materialización de esos empeños. Por muy diversas
razones, en algunas áreas sociales e históricas seguimos combatiendo contra los
prejuicios, y contra todo lo que ha impedido nuestro desarrollo mayor.

Afortunadamente, estamos en un periodo de cambios muy visibles, como ya he
dicho, que cada día gana mayores espacios. La concientización e importancia del
conocimiento y justa valoración de todos nuestros ancestros es algo fundamental
para ese cambio. El rap jugó un papel muy importante en esa dirección entre los
negros y negras. Recordemos que a la Biblioteca Nacional se le asignó una de
las comisiones que Color Cubano logró incorporar y mostrar como parte
importante de la labor que se materializaba en la lucha contra el racismo. La
Comisión de la Biblioteca Nacional hizo al principio un buen trabajo, parte de
ese trabajo heredado de las comisiones que funcionaron durante un tiempo en el
comité central de nuestro partido, allí, en la última y única reunión a la
asistí, conocí a la doctora Lidia Turner y pude oír su informe final de la
revisión de los textos docentes que se usaban en los diferentes niveles de
nuestra enseñanza; sé que en esa misma línea han trabajado recientemente otras
instituciones conjuntamente con el ministerio de educación con la finalidad de
preparar próximos libros que respondiendo a sus diferentes niveles, brinden una
información más enriquecedora y balanceada de aquellos temas hasta ahora pocos
abordados. Esos nuevos textos posibilitarán la creación de nuevos espacios de
debate, a la ampliación de los ya existentes, todos concebidos con un amplio
sentido constructivo, de fraternidad, de amor por nuestra cultura, por nuestra
historia, por el reconocimiento de aquellos que fueron pioneros, y de los que
se sumaron a esa lucha antes que nosotros, de la cual ahora somos voces, hechos
y acciones. No veo contradicciones entre las medidas oficiales, gubernamentales
que se puedan tomar para tratar de disminuir hasta desaparecer las
desigualdades contra las cuales nos enfrentamos en la actualidad,
independientemente de lo que hemos avanzado durante todo el proceso
revolucionario, y la propuesta de llevar ese debate al seno de nuestra
sociedad. Pienso que las políticas sociales, raciales, antidiscriminatorias, o
como se les nombren, serán complementadas con los debates y discusiones que
surgirán inevitablemente por la aplicación de tales políticas, que conllevarán
tambien a una mayor calidad de vida, que influirá de manera objetiva para
lograr un cambio positivo de la forma de pensar de todos los involucrados en
ese proceso. Obviamente todo lo anterior tomará un tiempo, mayor o menos en la
medida que se le preste más atención a las problemáticas a las cuales nos
enfenamos en la actualidad.

Dichas políticas generarán acciones y debates concretos durante la larga lucha,
e igual camino por recorrer, que a la vez irán creando las condiciones para que
otros la continúen , esos males podrán ser disminuidos o eliminados, no por
decretos, sino como dijera Barbarita en su intervención, sino mediante el
surgimiento de una mentalidad nueva, la cual solo podrá construirse en la
medida en que sean mejoradas de manera objetiva las contextos materiales donde
viven amplios sectores de nuestros hermanos urgidos de una mayor atención, como
bien ha señalado Mayra Espina, Heriberto, siento mucho que mis palabras no
fueran comprendidas en su real sentido, puede ser que sin desear dijera algo
que no se comprendió, o que yo, emocionado dije algo que mal se interpretó.
Sabes cuál es mi pensamiento, cual es mi acción cotidiana, comunitaria e
intelectual investigando no solo en archivos y en fuentes bibliográficas, no
las palabras, sino los hechos son lo que realmente definen a las personas,
conozco tu pensamiento, no olvides que estuve en varios actividades donde he
valorado tu forma de pensar, y tu criterio de hacerlo todo con el apoyo
gubernamental, y creo que es algo real, positivo nadie que este identificado
con nuestro proceso puede estar en contra de eso, En una ocasión se me hizo una
entrevista, en los principios de los noventa, y subrayé que hasta que el
problema negro no se convirtiera en un problema político no se comenzaría
estudiar seriamente el problema del racismo en Cuba. Ese asunto salió en una de
las actividades en las que formaste parte del panel en el pabellón Cuba. Para
nadie es un secreto que en un país como el nuestro, hacer algo que tenga una
verdadera repercusión tiene que contar con el apoyo gubernamental,
institucional.

Dichas políticas requerirán, como ya he dicho, acciones concretas. Ese marchar
no será posible en corto tiempo, pero su ejecutoria será muy necesaria, para
que otros continúen esa lucha como nosotros somos continuadores de los que nos
precedieron, y como dijera Barbarita en su intervención, solo puede crearse una
mentalidad nueva, en la medida en que las condiciones materiales en las que
vive una parte de nuestra población no sea objetivamente mejorada, ya estamos
en ese camino, por eso cada día me siento más optimista. Y como bien sabes ,
llevo años hablando de estos temas , tratando de llamar la atención de los que
pueden ejecutar medidas que estimulen aún más a la lucha no solo contra el
racismo, sino contra todas las discriminaciones, y como bien se dijo en una de
las actividades a que he asistido en estos días, nuestra constitución nos da
derechos, pero carece de un aparato que facilite las medidas punitivas,
condenatorias cuando se comete una acción visiblemente discriminatoria, no
únicamente desde el punto de vista racial.

Espero el jueves René y yo presentar el informe de todo lo que hemos hecho en
cuanto a las jornadas Maceitas y juangualbertistas, saludos, Tomasito cada día
más cimarrón
texto que tiene Sandra

Heriberto, me sorprendió extraordinariamente tu reacción ante mis palabras,
pues son las mismas que vengo diciendo desde que escribí mi primer ensayo sobre
la presencia martiana en el Partido Independiente de Color, y que he ampliado y
enriquecido a través de mis combates en espacios nacionales y extranjeros, no
siempre enfrentándome a los enemigos, sino a nuestros propios hermanos de
lucha, que no siempre comprenden o mal interpreta acciones y palabras. . Mis
palabras jamás serán las que dicen los enemigos de nuestro proceso, las
palabras no son las que definen objetivamente a los hombres, sino los hechos.

Mi análisis del racismo tan enraizado en la mente de todos nosotros lo vengo
mostrando y argumentado desde hace años, los que han ido a mis cursos y
conferencias saben muy bien que mi lenguaje no es de odio, mucho menos el de
sembrar cizaña, sino el de cultivar amor, fraternidad, la comprensión histórica
y social de errores cometidos, como una de las consecuencias dialécticas de
nuestro proceso, grandioso en su más amplio y trascendental sentido, pero no
exento de extremismos, y de dogmatismo, como la historia evidencia ha ocurrido
en todas las verdaderas revoluciones.

Mi lenguaje no siembra la división, intenta la unión, la concordia; decir la
verdad sobre la real historia de Cuba a los sectores más urgidos de nuestra
población de acceder a ese conocimiento, no es repetir las palabras de los que
buscan destruir nuestro proceso sino por el contrario, hacernos más fuertes en
esos espacios, reconociéndonos más profundamente, como una de las partes
fundamentales de la realidad que defendemos, debemos tomar la delantera,
posiciones de ventaja en esa batalla e impedir dejar espacios libres para los
que luchan no por el mejoramiento armónico de nuestra sociedad dentro del
socialismo.

Los que deseamos hacer más expansivo, y fuerte el conocimiento histórico y el
debate crítico, pero constructivo para erradicar males que todavía sobreviven
en Cuba, somos defensores comprobados de nuestros logros, pero muy analíticos
de los desaciertos cometidos ayer, para evitar los que puedan ocurrir hoy, e
impedir que se reproduzcan situaciones ya superadas.

Cuando me invitaste a forma parte de la Comisión Aponte , de acuerdo con la
valoración que hiciste de mí, pensé que me conocías más de lo que yo pensaba,
pues de ser así, seguramente no hubieras mal interpretado mis palabras,
independientemente de que por mi apasionamiento hubiera dicho algo que no se
articulara con mis acciones cotidiana, comunitarias, investigativas, no solo en
fuentes archivísticas y bibliográficas sino con las fuentes testimoniales de
hombres y mujeres que han expresado sus sentires, y valoraciones como parte de
ese pueblo del cual nosotros formamos parte y que también anhelan un
mejoramiento aun mayor de lo obtenido hasta aquí y que necesitan en igual
medida un conocimiento y herramientas cognoscitiva para enfrentar con mejores
condiciones los retos sociales y económicos que surgirán en nuestra sociedad ya
sumida en el proceso de cambio total.

Para nadie es un secreto que en un país como el nuestro, para hacer algo que
tenga una verdadera repercusión tiene que contar con el apoyo gubernamental,
institucional. En la actividad del ARAC de la Casa del Alba, de la semana
pasada Tato señaló que al gobierno, a las autoridades les tocaba desde muchos
ángulos el mayor peso en esa lucha, porque tienen la posibilidad de legislar,
aplicar leyes, tomar medidas efectivas para reducir las acciones racistas,
sobre las cuales cada día hay mayores quejas, pero Heriberto, las acciones que
se tomen desde el poder para eliminar el mal de las discriminaciones, no están
reñidas contra la realización de paneles, de debates abiertos, en espacios
hasta ahora no habituales, ambas tendencias, se complementan y contribuirán
mutuamente al conocimiento de esa historia olvidada, silenciada, que la propia
revolución se esfuerza por dar a conocer; el libro El negro en Cuba (1990) se
escribió inspirado en las palabras de nuestro Comandante en jefe cuando en la
clausura de los actos por el centenario de la Guerra de los Diez años, llamó a
los estudiosos, a los amantes de nuestra historia, a investigar y a publicar
esas historias, figuras y a los hechos apenas abordados en nuestros programas
de historia. Socializar ese conocimiento, contribuir a la concientización de
dónde venimos, que somos y que queremos, teniendo presente, la significación
del surgimiento del poder revolucionario liderado por nuestro Comandante Fidel,
es de suma relevancia para la materialización de esos empeños. Por muy diversas
razones, en algunas áreas sociales e históricas seguimos combatiendo contra los
prejuicios, y contra todo lo que ha impedido nuestro desarrollo mayor.

Afortunadamente, estamos en un periodo de cambios muy visibles, como ya he
dicho, que cada día gana mayores espacios. La concientización e importancia del
conocimiento y justa valoración de todos nuestros ancestros es algo fundamental
para ese cambio.

El rap jugó un papel muy importante en esa dirección entre los negros y negras.
Recordemos que a la Biblioteca Nacional se le asignó una de las comisiones que
Color Cubano logró incorporar y mostrar como parte importante de la labor que
se materializaba en la lucha contra el racismo. La Comisión de la Biblioteca
Nacional hizo al principio un buen trabajo, parte de ese trabajo heredado de
las comisiones que funcionaron durante un tiempo en el Comité Central de
nuestro partido, allí, en la última y única reunión a la asistí, conocí a la
doctora Lidia Turner y pude oír su informe final de la revisión de los textos
docentes que se usaban en los diferentes niveles de nuestra enseñanza; sé que
en esa misma línea han trabajado recientemente otras instituciones
conjuntamente con el Ministerio de Educación con la finalidad de preparar
próximos libros que respondiendo a sus diferentes niveles, brinden una
información más enriquecedora y balanceada de aquellos temas hasta ahora pocos
abordados. Esos nuevos textos posibilitarán la creación de nuevos espacios de
debate, a la ampliación de los ya existentes, todos concebidos con un amplio
sentido constructivo, de fraternidad, de amor por nuestra cultura, por nuestra
historia, por el reconocimiento de aquellos que fueron pioneros, y de los que
se sumaron a esa lucha antes que nosotros, de la cual ahora somos voces, hechos
y acciones.

No veo contradicciones entre las medidas oficiales, gubernamentales que se
puedan tomar para tratar de disminuir hasta desaparecer las desigualdades
contra las cuales nos enfrentamos en la actualidad, independientemente de lo
que hemos avanzado durante todo el proceso revolucionario, y la propuesta de
llevar ese debate al seno de nuestra sociedad. Pienso que las políticas
sociales, raciales, antidiscriminatorias, o como se les nombren, serán
complementadas con los debates y discusiones que surgirán inevitablemente por
la aplicación de tales políticas, que conllevarán también a una mayor calidad
de vida, que influirá de manera objetiva para lograr un cambio positivo de la
forma de pensar de todos los involucrados en ese proceso.

Dichas políticas generarán acciones y debates concretos durante la larga lucha,
e igual camino por recorrer, que a la vez irán creando las condiciones para que
otros la continúen , esos males podrán ser disminuidos o eliminados, no por
decretos, sino como dijera Barbarita en su intervención, sino mediante el
surgimiento de una mentalidad nueva, la cual solo podrá construirse en la
medida en que sean mejoradas de manera objetiva las contextos materiales donde
viven amplios sectores de nuestros hermanos urgidos de una mayor atención, como
bien ha señalado Mayra Espina, Heriberto, siento mucho que mis palabras no
fueran comprendidas en su real sentido, puede ser que sin desear dijera algo
que no se comprendió, o que yo, emocionado dije algo que mal se interpretó.

Sabes cuál es mi pensamiento, cual es mi acción cotidiana, comunitaria e
intelectual investigando no solo en archivos y en fuentes bibliográficas, no
las palabras, sino los hechos son lo que realmente definen a las personas,
conozco tu pensamiento, no olvides que estuve en varios actividades donde he
valorado tu forma de pensar, y tu criterio de hacerlo todo con el apoyo
gubernamental, y creo que es algo real, positivo nadie que este identificado
con nuestro proceso puede estar en contra de eso.

En una ocasión se me hizo una entrevista, en los principios de los noventa, y
subrayé que hasta que el problema negro no se convirtiera en un problema
político no se comenzaría a estudiar seriamente el problema del racismo en
Cuba. Ese asunto salió en una de las actividades en las que formaste parte del
panel en el Pabellón Cuba.

Dichas políticas requerirán, como ya he dicho, acciones concretas. Ese marchar
no será posible en corto tiempo, pero su ejecutoria será muy necesaria, para
que otros continúen esa lucha como nosotros somos continuadores de los que nos
precedieron, y como dijera Barbarita en su intervención, solo puede crearse una
mentalidad nueva, en la medida en que las condiciones materiales en las que
vive una parte de nuestra población no sea objetivamente mejorada, ya estamos
en ese camino, por eso cada día me siento más optimista. Y como bien sabes,
llevo años hablando de estos temas , tratando de llamar la atención de los que
pueden ejecutar medidas que estimulen aún más a la lucha no solo contra el
racismo, sino contra todas las discriminaciones, y como bien se dijo en una de
las actividades a la que he asistido en estos días, nuestra Constitución nos da
derechos, pero carece de un aparato que facilite las medidas punitivas,
condenatorias cuando se comete una acción visiblemente discriminatoria, no
únicamente desde el punto de vista racial.

Espero el jueves a Rene y y presentar el informe de todo lo que hemos hecho en
cuanto a las jornadas Maceitas y juangualbertistas.

Saludos,

Tomasito cada día más cimarrón.